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sábado, 13 de octubre de 2012

LOS MEJORES DISCOS DE LA NWOBHM SEGUN RUBEN MARTIN (THE SENTINEL/COVER BAND)


Sigo rescatando las listas que formaron parte de aquella encuesta llamada los 25 mejores discos de la NWOBHM. La primera persona en la que pensè cuando di forma a este proyecto, fue sin lugar a dudas en Rubèn Martín, primero de todo amigo, segundo uno de los tipos que conozco que mas sabe del asunto y tercero mùsico. Rubèn, es de esos tios con los que te puedes pegar un dia entero hablando de mùsica, y salir convencido, de que al lado suyo, no tienes ni puta idea sobre heavy rock. Ademàs podeis leerle en The Sentinel, web que lleva informandonos sobre rock mas de una dècada, y todo un referente sobre el hard n heavy en internet.

Rubèn es bajista de Cover Band, con los que repasa desde los escenarios, los temas clàsicos y fundamentales de la historia del rock duro, ademàs de haber participado en Tribu, banda que tuvo cierta relevancia a nivel nacional, amen de otros proyectos. Pero ademàs, por encima de todo esto, Rubèn es un tio fenomenal, una de esas personas que uno se siente orgulloso de tener como amigo, y de eso doy fe donde haga falta . Sabia que contar con el, implicaba que no solo me mandaria una simple lista, sino que iria acompañada de su pertinente visiòn sobre una època que me consta es de sus favoritas, no en vano, siempre ha sido un gran fan de Saxòn. Os dejo la lista de Rubèn junto a sus reflexiones:



Supongo que habría que haber definido antes lo que es la NWoBHM y acotarla en el tiempo, aunque ya lo esté (de finales de la explosión punk hasta mediados de los 80, 1979-1985 más o menos) y aunque los grupos siguieran existiendo y sacando discos. Especialmente los años 1979, 1980, 1981 y 1982 fueron los de apogeo de aquel movimiento, luego se fue diluyendo poco a poco hasta la aparición del "Live After Death" de Iron Maiden, que coincidió también con la desaparición de la mayoría de los grupos.

Hay otros como Motorhead, Judas Priest, Magnum, Budgie, Stray etc. que vinieron detrás de los dinosaurios como Deep Purple, Led Zeppelin, Black Sabbath, Uriah Heep, etc que no pertenecen a la NWoBHM aunque pudieran ser los "padres" del invento. Incluso hubo grupos que salieron de forma paralela pero tampoco se les asoció nunca con Iron Maiden o Saxon, caso de Marillion etc.

Yo lo viví, afortunadamente, y puedo contarlo. Hay muchísimos grupos más de los que la gente se cree y de los típicos. Muchos no sacaron disco pero actuaron en grandes festivales o telonearon a grandes bandas por toda Europa (Starz, Spider, etc.). Otros muchos sí publicaron cosas aunque nunca pasaran del primer disco (ej.- Fist, discazo, por cierto). Otros se desmarcaron pronto de todo aquello (Def Leppard por ejemplo), los hubo que gozaron de gran prestigio pero tardaron en grabar (Heavy Pettin', sin ir más lejos), los hay que debieron tener más importancia y se convirtieron en grupo de culto (Diamond Head), sobrevalorados, infravalorados, inadvertidos... en fin, de todo.


 LOS 10 de 10 de la NWOBHM (de entre los cientos de ellos que podrían estar)
 
Me pide mi buen amigo Carlos “Motelbourbon” que le de diez nombres de otros tantos discos de la New Wave Of British Heavy Metal, y eso es algo muy pero que muy difícil al menos para mí, que viví aquello en pleno apogeo y en tiempo real. Todos los discos que escuché de aquello son para mí algo especial por muchas razones, pero sobre todo por la parte emocional. Había de todo, discos buenos, malos, regulares… pero cualquier cosa que llegase a mis orejas era absorbido cual esponja marina, procesando información de distintos grupos, aunque la mayoría sonaran prácticamente igual. Sólo con el tiempo fui discriminando entre lo mediocre y lo que realmente tenía visos de futuro.
 
Tras la explosión punk en 1977 y posterior decadencia, recogiendo parte de ese legado el heavy vino a ocupar el espacio principal, con muchos grupos ya consagrados, padres en cierta forma de lo que vino después pero no pertenecientes a la NWoBHM, como Judas Priest o Motorhead, publicando discos a la vez que los cientos de grupos que salían de cualquier suburbio londinense. Ocurrió que éstos llegaban a codearse internacionalmente con nombres como esos o cualquier otro, ya asentado, no sólo del panorama británico, sino también del resto de la escena europea o estadounidense. De donde hay cantidad sale calidad, y eso fue lo que ocurrió. Hubo mucha mala suerte para algunos, buena para otros, selección natural, rupturas para formar bandas nuevas… en fin, todo lo que supuso un gran número de grupos apareciendo a la vez y cientos de miles de seguidores en todo el mundo. No creo que vuelva a repetirse algo similar, al menos en lo que tiene que ver con el heavy metal.
 
Situándonos en el tiempo, aquello ocurrió entre 1979 y 1983, aunque antes de 1979 ya existieran muchos de los grupos y después de 1983 otros muchos siguieran publicando discos. La inmensa mayoría publicó lo que pudo y desapareció en ese periodo, así es que me ceñiré a esos cuatro años e intentaré poner un solo disco por grupo (esto sí que duele). Seleccionar 10 discos es difícil porque aparecieron y escuché cientos de ellos. Hubieran cabido discos de Samson, Angel Witch, Fist, Tokyo Blade, Girl, Raven, Grim Reaper, White Spirit… pero estos son los diez discos de aquella NWoBHM que, por distintas razones, están en lugar preferente en mis estanterías, que por orden alfabético sería:


DEF LEPPARD.‐ Pyromania (1983)
Con “On through the night” (1980) aportaron frescura y con “High’n dry” (1981) incorporaron elegancia y energía, pero con “Pyromania” llegó la madurez y la reafirmación del estilo. No tiene desperdicio, es un disco con todos los temas singles en potencia, pero “Photograph” y “Rock of ages” fueron el inicio de la mezcla equilibrada entre caña y melodías digeribles que marcaría su futuro.
 
DIAMOND HEAD.‐ Borrowed time (1982)
Me impactó la portada y tuve que ahorrar para hacerme con él, pero finalmente lo trillé hasta la saciedad y se convirtió en uno de los discos que más sonaban en mi maltrecho radiocassette. La voz áspera de Sean Harris y la crudeza de las guitarras de Brian Tatler me engancharon. Pudieron ser mucho más grandes de lo que fueron, pero no tuvieron la misma suerte que otros.
 
GIRLSCHOOL.‐ Hit and run (1980)
Primer grupo sólo de chicas que me impactó. Existían las Runaways, sí, pero eran unas moñas al lado de estas. “C’mon let’s go”, la versión de “Tush”, “Back to start” o la bestial “Whatch your step” sonaron en mi equipo durante mucho tiempo seguido.
 
HEAVY PETTIN’.‐ Lettin’ loose (1983)
Iban un poco a la sombra de Def Leppard, o al menos eso se decía, pero a mí este disco me pareció una virguería y me dio igual si se parecían o no (que sí, que algo sí). “Rock me” fue mi canción favorita durante mucho tiempo. Tampoco tuvieron demasiada suerte, pero podrían haber llegado mucho más lejos.
 
IRON MAIDEN.‐ The number of the beast (1982)
Qué decir de este disco que no se haya dicho ya. Un clásico en la historia de la música, millones de camisetas con la portada, entre ellas la mía, disco machacado hasta la saciedad y por mucho que lo escuche jamás me cansaré ni habrá otro que me traiga tantos recuerdos. “Killers” resumió perfectamente todo aquel movimiento de grupos, pero “The number of the beast” supuso la diferencia entre ser uno más o convertirse en uno de los grupos más importantes de la historia del rock.
 

PRAYING MANTIS.‐ Time tells no lies (1981)
Este me costó bastante trabajo conseguirlo. Lo tenía grabado en una cinta BASF de 60 del disco de un amigo, quien lo consiguió de importación (era imposible conseguir esto en provincias, y menos en la que yo vivía). Tuve que ahorrar lo que no está escrito para, en una escapada a Madrid, hacerme con él por la increíble cantidad de 550 pelas. Portada impresionante.
 
SAXON.‐ Denim and leather (1981)
Sí, vale, “Wheels of steel” (1980) fue el disco que les aupó a la primera división del heavy mundial, es un disco impresionante de principio a fin y otro clásico del estilo de “The number of the beast”, pero a mí me impresionó más este “Denim and leather”. Era el arquetipo del heavy: riffs de guitarra muy marcados, batería de pegada poderosa y pesada, temazos como “Princess of the night”, “And the bands played on”, “Denim and leather”… bueno, todos. Fue el disco que me hizo saxonmaníaco, aunque ya me gustaban de antes, pero esto fue como la Revelación: “Chaval, quedas enganchado a esto para siempre”.
 
TANK.‐ Filth hound of hades (1982)
No fueron un grupo de masas, se parecían demasiado a Motorhead en el formato (trío), en el sonido (guarrindongo) y mucho más, los solos eran poco buenos, ya, pero este disco era pura energía. Caña burra desde el principio hasta el final, que era lo que yo buscaba con 15 o 16 años. Simplemente genial.
 
TYGERS OF PAN TANG.‐ Crazy nights (1982)
No era un disco de canciones fáciles ni temas al uso, incluso algunas parecían improvisadas, pero lo que más me llamó la atención de este disco fueron los músicos. John Deverill (voz impresionante, al menos a mí me impresionó), Robb Weir (guitarras rítmicas) y sobre todo John Sykes (esos solos…), el bajo de Richard Laws y la batería, que sonaba a gloria, de Brian Dick. “Spellbound” (1981) es un clásico y “Wild cat” (1980) casi también, cualquiera de los dos hubiera valido. Este es el tercer disco, mucho menos conocido, pero más maduro y técnico, mi preferido el grupo.
 
SAXON.‐ The eagle has landed (live) (1982)
Sí, vale, he repetido grupo, pero es que había que poner un disco en directo que resumiera todo lo que fue la NWoBHM, y este es el mejor. No tengo palabras. No es un disco en directo cualquiera, es “EL disco en directo”. Un clásico, uno de los discos que me llevaría a una isla desierta (con enchufes). Tremendo.

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