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domingo, 26 de mayo de 2013

ENTREVISTA A RICARDO MORENO -VODEVIL VARGAS - "LA VIABILIDAD DE LA MUSICA, QUE NO ES DE LABORATORIO', ES UN TEMA COMPLICADO""



Siempre me gusta poner a las caras o los nombres una banda sonora con la que identificarlos cuando se acercan. Con Ricardo Moreno, alma y espíritu de Vodevil Vargas, a la hora de escribir sobre su titánico trabajo por la música, su música, pienso en "Lucha de gigantes" de Antonio Vega, la lucha de un gigante como Ricardo contra otro gigante como es este mundo que se empeña en minimizar la importancia de la música y la cultura en general. El pasado día 23 de Diciembre se publicaba en Motel Bourbon y en Rockthebestmusic, una entrevista conjunta realizada a Ricardo Moreno y ahora, unos meses después , con la que sigue cayendo en este País a nivel general y en el mundo de la cultura en particular, se ha creído oportuno volver a charlar con Ricardo para saber en qué punto nos encontramos en relación a su proyecto personal más ambicioso y arriesgado como es Vodevil Vargas.

 1.- De nuevo, Ricardo, agradecerte que te prestes a una pequeña batería de preguntas. 

Como siempre un placer, amigos. 

 2.- Transcurridos unos meses desde la última vez que charlamos contigo, nos gustaría saber qué ha acontecido en ese tiempo y qué novedades tenemos sobre Vodevil Vargas. 

La primera parte del doble álbum (ya sabéis que mi idea es presentarlo en dos volúmenes independientes, con un margen de tiempo entre ellos) está finalizada. En vodevilvargas.com ya podéis escuchar un fragmento de “Cianocrilato”, que será el primer adelanto del volumen I. 


De nuevo he trabajado con Luigi Stefanini (Rhapsody Of Fire, Labyrinth, Vision Divine, Dark Moor), en los estudios New Sin, Italia. Cada vez nos conocemos mejor. Él sabe lo que busco y yo sé cómo trabaja… Hemos llegado a un entendimiento excelente. Se ha creado un ambiente de trabajo muy productivo y realmente ameno. Sigo disfrutando mucho con todo el proceso de mezcla, lo cual es una suerte, ya que las cosas no siempre son así en los estudios.  

3.- En la última entrevista te preguntamos por los siguientes pasos a seguir, y quisiéramos saber si han sido los que tenías in mente, o por el contrario ha surgido algún imprevisto que ha hecho modificar lo planeado. 

Como dicen los marineros (creo que son ellos), Todo lo que sea susceptible de fallar, fallará, y eso ocurre habitualmente en la música. Más aún cuando no es una banda “al uso” y tienes que cuadrar la agenda de más de 10 músicos. Por eso, cuando me trazo unas fechas, procuro hacerlo contando con retrasos y otras cuestiones. De otro modo acabarías de psiquiátrico. Por ejemplo, hubo un problema con los saxofones que grabamos en Febrero, pero eso dio pie a trabajar con Josué Santos para las nuevas pistas. Josué ha sido director musical y ha tocado con artistas de la talla de Luz Casal, Miguel Ríos… Ha grabado unos solos que son de infarto. 

 En definitiva, el imprevisto más serio fue el que comenté en nuestra anterior entrevista, aunque realmente no fue algo fortuito. Fue un golpe de timón para poder “asegurar” la sostenibilidad del proyecto. Esto afectó fundamentalmente a las fechas en New Sin. Tenía dos opciones: o buscar otro estudio donde poder acabar antes o intentar cuadrar nuevas fechas con Luigi Stefanini. No lo dudé ni por un momento. La segunda opción era la que Vodevil Vargas necesitaba, aunque ello supusiera un retraso en las entregas.  

4.- En su momento, tras las diversas actuaciones de este gobierno se intuía que el mundo de la cultura en general, y el de la música en particular, iban a sufrir duras consecuencias, y ahora, cuatro meses después, de nuevo preguntamos cómo está afectando a Vodevil Vargas ? 

Exactamente del mismo modo devastador que hace cuatro meses, con el agravante de que la merma anímica es considerable. Ver como estamos retrocediendo 40 años, en menos de dos, es totalmente desalentador.  



5.- Y de nuevo, volvemos a preguntarte si tienes un calendario previsto o una fecha de lanzamiento, y una vez más, en vista a que cada día son más los grupos que acaban recurriendo a él, preguntarte por el tema del Crowdfunding. 

Quiero lanzar un maxi-single de adelanto en breve. Realmente tengo muchas ansias por dar a conocer el nuevo material. Y ahora, que además lo tengo en la mano, he de controlarme bastante. Sin duda tengo que trazar una estrategia adecuada para intentar que llegue al mayor número de oyentes, y eso requiere bastante planificación previa. Pero es cuestión de semanas. Para la edición del álbum completo estoy barajando bastantes posibilidades y quiero meditarlas todas, por lo que con total seguridad verá la luz después del verano. 

 En cuanto al Crowfunding, me parece una opción muy interesante, si tienes una trayectoria en la que el público no se pueda llevar “sustos” o si subes todo el material a la red, para que la gente pueda juzgarlo en su conjunto. En mis planes no entra el dar a conocer todo el material antes de que éste vea la luz, y no me parecería honesto lanzar una campaña de Crowfunding sin que el público pueda decidir sobre el total del álbum. Vodevil Vargas es extremadamente ecléctico. Hay que entenderlo como un “todo”. No me parecería justo que la gente invirtiera “a ciegas”. No sería honesto por mi parte.  

6. Muchos músicos comentan que no hay mal que por bien no venga, y que esta situación ha permitido al músico volver a tomar las riendas y ser dueño de su trabajo. ¿Qué piensas tú? 

 Bueno, mi opinión sobre esto va cambiando prácticamente cada día, porque cada día me encuentro con pros y contras dentro de Vodevil Vargas, que como sabéis, es un proyecto auto-gestionado. Eso de tener las riendas de tu trabajo es genial, no hay duda. El problema es cuando las riendas y el caballo se quedan en la cuadra, o lo que es lo mismo, cuando tu disco se queda en el cajón de tu escritorio. ¿De qué serviría entonces tener el control absoluto de tu trabajo? Ya que estamos, seguimos con el símil: supongamos que tenemos el caballo más rápido y mejor entrenado. Un caballo imbatible. Un triunfador nato. Llega el momento de correr en campeonatos y las inscripciones a los mismos cuestan dinero. No hay dinero, no hay campeonatos. Visibilidad cero para los posibles apostantes. El caballo sigue en la cuadra y no tienes medios ni para pagar su mantenimiento más básico. 

Por supuesto puedes correr de forma amateur, pero entonces no ganarás dinero (o muy poco) y no podrás pagar todos los gastos que supone ese animal. ¿Solución?, un mecenas. Un empresario. Nos guste o no, a día de hoy, los mecenas de la música siguen siendo (en un altísimo porcentaje) las discográficas. Y no me refiero solo una cuestión económica, porque si así fuera, el Crowdfunding sería la panacea absoluta (aunque igualmente no es nada fácil saber llegar a tu público objetivo). Aunque te toque la lotería y dispongas de todo el dinero del mundo, tienes que compaginar las horas de composición y ensayos con las de promoción del proyecto y, por supuesto, con el trabajo de turno (si tienes suerte y lo hay, claro…) para salir del paso y poder pagar el estudio de grabación. 

Con todo esto, al final lo primero que se resiente suele ser la materia prima: la música. Tus composiciones. Por ejemplo, con los contactos adecuados, en cuestión de segundos tienes enviado un mailing a 1.000 medios de comunicación con un dossier de tu obra. Llega desde una discográfica o agencia de management, así que las posibilidades de que hagan caso al material es altamente mayor. Imagina la de horas que puedes tirarte tú para hacer lo mismo, y por supuesto el resultado es muy diferente. Hay bandas consagradas que están comenzando a usar el Crowdfunding y me parece genial, ya que es un método en el que el oyente es productor directo de tu obra. Se implica, en definitiva. Pero cuando estás en lo alto y tienes labrada una carrera, tienes una legión de seguidores y todo es muy distinto, y siempre surgen patrocinadores, grandes festivales que son un escaparate para tus nuevas canciones, etc.… Sé que mi opinión ha variado mucho desde hace dos años, pero el estar dentro de esta montaña rusa e intentar llevar para adelante todo con la única ayuda de tus riendas, es muy difícil. Y aunque a priori sabes que todo será muy complicado, luego te das cuenta de que es aún peor! Eso sí, ya sabéis cual es mi postura: el que no se embarca no se marea, y jamás aceptaría un contrato discográfico si ello supone deformar lo más mínimo cualquier detalle de Vodevil Vargas. 

Así que, de momento, yo también sigo subido al carro de la auto-gestión, aunque no me cierro a nada. En cuanto a internet como alternativa a la situación actual, no todo es tan sencillo. Creo en el “triángulo” Medios – Público – Banda, por supuesto. De otro modo, RTHB, Motel Bourbon y un servidor no estaríamos charlando ahora! Pero no creo en el “pelotazo de la red”. De hecho estoy convencido de que no existe. Os recomiendo un artículo buenísimo que lo explica a la perfección: Redes sociales como catapulta al estrellato: ¿un mito fomentado por la industria musical? Sin embargo, hoy en día hay que estar en internet, y ya que estás, tienes que procurar hacerlo lo mejor posible, aunque eso no te asegure nada. En definitiva, a todos nos ha tocado vivir tiempos de cambio permanente, donde cada día hay una sorpresa, y todas mandan: Google +, Pinterest… ¿Quién iba a decir que Instagram se convertiría en una plataforma fundamental de promoción para muchas bandas? Estar al tanto es obligado para estar en la línea de salida cuando suene el pistoletazo, pero nada más. 

 La viabilidad de la música que NO es “de laboratorio”, es decir, que no es un producto pre-fabricado con multinacional detrás, es un tema complicado y, desgraciadamente, creo que tendrán que pasar muchos años antes de que surja un nuevo modelo de negocio que realmente funcione para todas las partes implicadas. Y hablo de negocio porque entiendo que quien dice que esto es “el mal menos malo” es quien quiere vivir de ello.  

7. Antes escuchábamos a las rock stars decir que sin el público no eran nada, pero sonaba a cliché. ¿No crees que ahora sí que se ha vuelto esto realidad? 

Por supuesto, pero es que es un cliché totalmente cierto y siempre ha sido realidad, no solo en el Rock, sino en cualquier otro estilo. Otra cosa es que valoremos el tipo de banda y de público. Existen bandas que se granjean la simpatía del respetable gracias a un duro esfuerzo de años, y de incidir y reincidir. Eso la gente lo valora. Hay otros grupos que tienen un éxito efímero gracias a brutales campañas de publicidad. Pero incluso en esos casos, el público (mucho menos exigente, aunque no por eso menos respetable) habrá contribuido de algún modo a su sostenibilidad: acudiendo a los conciertos, comprando merchandising y discos… Ahora el contacto entre el músico y “la masa” es más directo gracias a las redes sociales. Pero no nos engañemos: las redes sociales no dan de comer. 

Puedes tener millones de seguidores en Twitter, que si das un concierto y vendes tres entradas, mal lo llevas… Por eso siempre me han llamado la atención esas bandas que celebran que tienen 5.000 seguidores en Facebook, pero que cuando publican un post no tienen ni un “me gusta” o ningún tipo de comentario. Creo que es preferible tener pocos seguidores en las redes, pero que sean de los que interactúan contigo. De los que realmente se interesan por tu trabajo, porque piensan que les puedes aportar algo con tu música. Así que la conclusión es que los músicos necesitan de su público, siempre. ¡Claro que sí!



8. ¿Por qué piensas que en este país, no se le da al músico el nivel profesionalidad que realmente merece? 

 Tenemos un Ministro de Cultura que dice que la Cultura es un entretenimiento y solo un lujo. Los músicos somos trabajadores de la Cultura, al igual que pintores, escritores, cineastas, periodistas, escultores... Y esa frase sigue indignándome profundamente cada vez que la escucho o la recuerdo, porque me parece un insulto absoluto y una provocación en toda regla. Como ya dije en otra ocasión, la Cultura puede ser prescindible pero no es un capricho. Sería obsceno darle un libro o un CD a alguien que no tiene para comer, en lugar de un bocadillo, por supuesto que sí. Pero esto es obvio, aunque desde algunos sectores se empeñen en querer hacer creer que, a los que nos dedicamos a esto del arte, la crisis nos importa un rábano y que solo nos limitamos a reivindicar “nuestros derechos”. Estamos totalmente concienciados con la situación en la que vivimos y la mayoría de nosotros la sufre directamente o conoce casos muy cercanos, porque salvo puntuales excepciones, no nos movemos en las “altas esferas”. Cada uno a nuestra manera nos solidarizamos como podemos y, como cualquier otro ciudadano, intentamos día a día hacer nuestro trabajo. Nada más. 

Es muy fácil hacer correr bulos sobre todas las supuestas subvenciones que reciben los artistas mientras que la gente se suicida por no poder afrontar el pago de una hipoteca (lo cual es un drama absoluto). Esto es una burda manipulación, como otras tantas, para desviar la atención del problema real, que no es otro que el que nuestro dinero se lo han llevado entre cuatro, y no precisamente músicos. La gente debería saber que no existen tales subvenciones, al menos en el sector musical. Y de existir, desde luego existirán en una medida muy menor al dineral que se puede llegar a gastar alguien (con dinero público) para construir un aeropuerto “para las personas y no para los aviones”, o para dilapidar los ERE de toda una Comunidad Autónoma. Y prefiero no seguir poniendo ejemplos… Mira qué casualidad que ninguna de esas personas son artistas… Qué raro, ¿no? Hace poco se pusieron en marcha unas convocatorias de “ayudas a la Cultura” por parte del Ministerio del Sr. Wert. ¿Quieres saber cuáles eran los requisitos para poder acceder a ellas?. Resumo: no necesitarlas. 

No interesa que la Cultura corra por las calles porque es uno de los enemigos directos de TODA la casta política. Hay un sector muy amplio de la población que es consciente de todo esto. Los que aún no lo son, deberían saber que trabajamos para poder seguir trabajando, y que no esperamos ningún reconocimiento especial por ello. Lo que hacemos, lo hacemos por vocación y por amor hacia nuestra profesión. Es algo totalmente opuesto a la idea de “Bohemio trasnochado”, que en el 90% de los casos es algo totalmente irreal. No pedimos que se nos hagan reverencias pero tampoco que se nos crucifique. Simplemente somos como el resto de los mortales. Ni más, ni menos.

9. A pesar de estar enfrascado en esa gigantesca obra que es Vodevil Vargas, tienes tiempo para colaboraciones. Te hemos escuchado en el disco de Sad Eyes. ¿Cómo fue la colaboración, como contactaron contigo y que sentiste al volver a tocar Death Metal? 

Me encanta colaborar con otras bandas o solistas siempre que tengo un hueco. Es algo que enriquece mucho tu visión musical. En el caso de Santi González (el alma mater de Sad Eyes) es muy curioso ya que no nos conocemos personalmente. Todo fue a través del correo y así seguimos hasta que podamos conocernos en persona, que es algo que tenemos pendiente. Hay músicos que te marcan una pauta muy rígida a la hora de grabar una colaboración. En el caso de Santi, me dejó vía libre para hacer lo que yo quisiera, así que me puse a ello y toqué lo que el cuerpo me pedía para esa canción. Le envié a Santi las pistas por correo, escuchó el material y le gustó mucho, así que no hicieron falta retoques. Fue todo muy rápido. 

 En cuanto al Death Metal, no me cansaré de decirlo: es probablemente uno de los estilos más infravalorados en este país, y me parece algo injusto. La técnica que hay que tener para tocar un tema de Trash o de Death (bien tocado, obviamente) es altísima. Volviendo a Sad Eyes, Santi se lo está trabajando muy duro. El disco está teniendo una excelente repercusión y yo, por supuesto, me alegro enormemente por él.  



10. Mucha gente está ilusionada con Vodevil Vargas y esa revisión del sonido del rock andaluz mirando al futuro. ¿Te llegan esas sensaciones? 

¡Sí! Y estoy muy contento y agradecido por ello. Da un plus de empuje que la gente se tome dos minutos de su tiempo para escribirte y comentarte cosas acerca del proyecto, sobre todo en estos tiempos que corren, en los que andamos todos a la carrera y la oferta de música en la red es tan amplia que es muy difícil “asomar la cabeza”. También es una presión considerable. Tengo el estilo del Rock Andaluz en muy alta estima, pero no creo que Vodevil Vargas se pueda englobar exclusivamente dentro de esa etiqueta. Es un poco lo que comentaba anteriormente, en la pregunta referente al Crowdfunding. Si lo piensas es curioso: di a conocer el proyecto con la demo de una canción del disco, “Llantos del Altozano”, que es totalmente electrónica y no tiene ni una sola guitarra. Ni flamenca, ni eléctrica… Se puede decir que es un tema que roza el Chill Out y sin embargo fue muy bien recibido por los medios de Rock. 

Con esto quiero decir que las etiquetas, aun siendo necesarias para orientar al oyente, son peligrosas. Vodevil Vargas tiene un hilo conceptual que desgrana su historia a través de cada uno de sus personajes. Cada canción habla de las situaciones pasadas, presentes y futuras de cada uno de ellos. Es por esto que cada composición es un mundo diferente porque expresa diferentes sentimientos. Mi gran reto, como compositor y productor, es reunificar todo bajo un mismo sonido, no bajo una misma etiqueta. Que nada tiene que ver una cosa con la otra, aunque a menudo se confunden. La actitud de una canción determinada puede ser más Heavy que un tema con un millón de guitarras saturadas. Ese es mi punto de vista. Siempre lo he tenido muy claro: lo mío es el Rock. Pero el Rock sin barreras, sin ataduras, sin prejuicios… Ahora mismo Vodevil Vargas es considerado un proyecto de Rock Andaluz porque “Santa Cruz” tiene una carga alta de Flamenco. Pero si hubiera editado otro single, por ejemplo el tema “Cianocrilato”, que es con casi total seguridad la canción que verá la luz como adelanto del disco, no estaríamos hablando de Rock Andaluz, sino de… bueno, mejor que lo defináis vosotros! Cada uno tenemos nuestra propia forma de interpretar los sonidos de cada instrumento, porque a cada uno de nosotros una sonoridad determinada nos “toca” unos resortes y no otros. 

Para mí el Flamenco implica coraje, valentía, espontaneidad… pero ten por seguro que para hablar de nostalgia en una canción (me remito de nuevo a “Cianocrilato”), usaría un saxo y no unos jaleos o una guitarra flamenca. “Llantos del Altozano” tiene flautas, que evocan tristeza. Todo está en la estantería del Rock, porque la percha de la que cuelga el proyecto es esa, pero nada más. No hace mucho me preguntaban que si no me sorprendía que casi nadie hiciera alusión a Vodevil Vargas como un proyecto de Rock Sinfónico, ya que lo único que tienen en común las canciones lanzadas hasta la fecha son las orquestaciones. Pero veo que hay una etiqueta unánime que es Rock. Esto me da mucha alegría, porque hasta la fecha se está entendiendo el proyecto como lo que es. En definitiva, estoy haciendo todo esto desde la mayor de las honestidades y, aunque por supuesto que habrá más momentos Flamencos en el disco, espero que al público le guste aunque no haya otros dieciséis “Santa Cruces”! 

 11.- Y llegado a este punto, por nuestra parte agradecerte que, en medio de la vorágine en la que estas metido estos días, haya tenido unos momentos para atendernos. Y ya sabes, si hay alguna cosa que se haya quedado en el tintero, ahora puede ser un buen momento para comentarlo.

Solo agradeceros una vez más la oportunidad brindada de dar a conocer el proyecto. Y por supuesto enviar un saludo muy fuerte para todos vuestros lectores. Espero que todo lo que está por venir en Vodevil Vargas sea del agrado de todos vosotros. ¡Un abrazo!


1 comentario:

Johnny dijo...

Fabulosa entrevista para ver la evolución de Vodevil Vargas. Me ha gustado especialmente la respuesta de los motivos por los que no se le da al músico el nivel de profesionalidad que merece.

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