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martes, 25 de junio de 2013

HOGJAW - IF IT AIN'T BROKE -


¿Creéis en las casualidades? Yo sí, a veces el azar cruza situaciones que están destinadas a entenderse. Eso si, cuando alguien me habla de destino, ahí es cuando doy un paso hacia atrás. No creo en el destino, en ese aspecto soy un poco a lo Anton Lavey, creo en la libertad individual de las personas para ir forjando su sino según sus circunstancias y sus acciones. Si dentro de esta encorsetada sociedad donde vivimos, en la que intentas marcar tu camino en medida de lo posible, sorteando obstáculos socialmente establecidos, si encima hay un destino escrito y predestinado, apaga y vámonos. Al menos que nos quede la incertidumbre de un futuro que no me preocupa demasiado hasta el segundo en que se convierte presente.

Pero las casualidades si, que queréis que os diga. Andaba leyendo estos días una biografía del gran Sam Peckinpah. No se vosotros, pero yo me he criado bocata en mano sentado en el sofá por las tardes, viendo la peli del oeste, cuando no había más canales donde elegir. Soñaba y jugaba, no a ser un indio, sino a ser un cowboy, a ser el General Custer, Pat Garret o Billy el Niño. Los que teneis ya unos años encima, ¿recordáis aquellos vaqueros de plástico? Yo tenía mogollón y pasaba horas jugando con ellos, cuando cosas como la PS3 ni pasaba por la mente de su inventor. Curiosamente, tuve un tiempo en el que renegué de los westerns, pero volver a revisitar las viejas pelis de Sergio Leone, Solima o el mismo Peckinpah, me volvió a reconciliar con un género del que jamás me debí alejar.


Como decía, la casualidad hizo que el otro día, mientras leía sobre el genial director, cayese en mis manos “If it ain’t broke”, el nuevo disco de Hogjaw. Estos tios son la bomba, os lo digo desde ya. Sin lugar a dudas, se han convertido en mi banda favorita de southern rock de esa nueva andanada de bandas que está fortaleciendo aún más el género. Además he tenido la oportunidad de verlos en directo y os aseguro que es algo difícil de olvidar. Su ataque sónico es comparable a las mejores escenas de Sam Peckinpah, algo que se te queda grabado a fuego y sudor en la mente. Amantes del rock sureño y del heavy metal, como me confirmaron cuando los entrevisté, se han sacado de la manga, uno de los discos que ya tienen asegurado su puesto en mi top ten de este 2013 y eso que quedan aún seis meses de discos por salir.

“One more Little one” es puro rock and roll con ese riff clásico que sale de las guitarras de Jonboat Jones y Kreg Self. Elvis D al bajo y Kwall a la batería, siguen siendo esa potente sección rítmica de cuatreros, ante que la que se echaría a temblar cualquier diligencia. Jonboat recoge la esencia del southern en su forma de cantar. Es complicado señalar un tema sobre otro en este disco. “Built my prize” tiene ese ritmo pausado junto a esos riffs fuertes que son característica propia de la banda. La banda en directo desprende una brutalidad sonora increíble, y aunque en disco evidentemente, su sonido se refina un poco, sigue estando presente esa potencia de la que hacen gala. “Am I wrong?” sigue la estela del anterior, con un puente hacia el estribillo buenísimo y de nuevo esas guitarras golpeándote en la cara.


Preciosa melodía la que sacan en “Shiny brass” como unos primos lejanos y sureños de Thin Lizzy, con un Joanboat cantando y contando historias que podrían servir de banda sonora para cualquier día de los que nos toca vivir. Hablaba de que a la banda le gustaba el heavy metal, gente como Metallica o Maiden se encuentran entre sus preferencias, como bien me dijeron Joanboat y Elvis D. Yo añadiría a los Molly Hatchet mas hard rockeros, sobre todo escuchando “Cold dead fingers”, una canción que haría palidecer de vergüenza a muchos de los que se han apuntado al carro del llamado Southern metal. Si no, escuchad el estribillo. Luego llega otra de las joyas de este disco, dividida en dos temas independientes, “The Wolf par I” y “The Wolf part II”. Escuchad ese riff de la primera junto a la calma antes de la tormenta en la que se torna la melodía vocal de Joanboat para llegar a un estribillo convertido en un lamento desesperado. La segunda parte del lobo, totalmente instrumental, que te introduce en un intenso viaje.

Más riffs tronando en “Devil’s eyes”, golpeando duro como seña de identidad de la banda y esos acelerones que tan bien se les dan. “’83” es puro rock and roll y sonidos americanos, como si Tom Petty o Mellencamp fuesen mordidos en Alabama por el espíritu de los Lynyrd Skynyrd. Dale voz y apura ese bourbon, que va siendo hora de llenar de nuevo el vaso. Y ahora que estoy poseído por Hogjaw, fiesta rockera al máximo para terminar el disco con “Beer Guzzlin’ Merican”, cachondo y con un estribillo para corear cerveza en mano. Hay muchas bandas reforzando el southern rock, tanto en los States como en cualquier rincón del planeta, pero muy pocos tienen la posibilidad de convertirse en abanderados, y que me caigo un rayo, que Hogjaw están más que preparados para romperos el cuello, haceros sudar y acabar con las reservas de alcohol. Listen “If it ain’t broke” or die.


2 comentarios:

javistone dijo...

Me quedé con ganas de verlos, ¿vienen otra vez por la supersonic? Espero que sí, aunque los que no me pierdo ni loco sea a The Delta Saints.
Saludos!

Carlos Tizón dijo...

Creo qeu si que repiten en supersonic, la otra vez la echaron abajo, vaya concerto. Coincido contigo en The Delta Saints, me los perdí la anterior y esta puede ser la ultima que los veamos por salas y clubs.

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