Etiquetas

viernes, 28 de febrero de 2014

POR AMOR A LA MÚSICA - PAUL HESTER/CROWDED HOUSE


Vaya giro que ha dado el jefe Tsi para esta nueva ronda de PAALM, hemos pasado del amor como eje central del juego a la muerte, y concretamente, por asfixia. Desgraciadamente, la muerte es algo que está demasiado presente en nuestro día a día, ya sea a través de las noticias o de personas allegadas, es un final, que por mucho que intentes evitar, siempre te alcanza y no entiende de clases ni status económico, a la hora de la verdad, todos terminamos de la misma manera. La muerte es algo en lo que no pienso jamás, me aferro demasiado a la vida, no sé si existe un más allá, ni quiero perder tiempo en pensarlo, porque puedo ocuparlo mejor en saborear todo aquello que me rodea. Me gustaria que cuando me tocase la hora, irme con la  cabeza alta y cantando "Don't you fear the reaper" de Blue Oyster Cult, pero imagino, que el miedo a lo desconocido será lo que me embargue, ya veremos cuando llegue el día.


La muerte siempre te pilla desprevenido, incluso cuando se sabe que es inminente, desgraciadamente, hay quien se la encuentra de camino sin comerlo ni beberlo, como esa tormenta de verano que no esperas y te pone perdido por estar desprevenido. Pero hay quien toma la decisión, de ser quien invoque a la parca, poniendole el trabajo en bandeja. La mente humana es un mecanismo complicado, demasiado, y a veces excesivo. Cuantas maquinaciones y tormentos debe sufrir, para tomar la decisión de poner punto y final, y a pasar a convertirse en un recuerdo que se va evaporando con el tiempo. Yo eso lo he vivido relativamente cerca, un compañero de colegio, con el que vas perdiendo relación al entrar en el instituto, pero sigues encontrandote por las noches de fiesta, y parece que la vida es normal y corre con fuerza por sus venas, un día te enteras que ha decidido echar el telón, no mirar más atrás, dejando escapar la vida apretando su cuello.


La vida sigue, y quien realmente pierde es quien se va, los que nos quedamos, en mayor o menor medida, vamos avanzando  por el camino de baldosas amarillas. Y si muchas veces, me cuesta comprender los motivos para atajar el suicidio como solución, más lo es, cuando lo ves en personas que lo tienen supuestamente todo, que han consegido la fama, el vivir de lo que le gusta, el reconocimiento a su trabajo, o quizás, es que como cantaban Sangre Azul, " y aunque soy lo que siempre quise ser, así no lo soñé" .  El caso es que el mundo del rock, está lleno de músicos que han terminado quitandose la vida como broche a su leyenda, depresiones, problemas mentales, en fin, una serie de cosas que llevan al final más absoluto. Uno de esos músicos que un dia decidió dejar en silencio su instrumento, es Paul Hester, bateria de Crowded House, quien alcanzó la fama y el reconocimiento mundial a mitad de los 80, con un pop rock de calidad, donde las canciones prevalecian sobre los intereses comerciales.


Un 26 de marzo de 2005, en Melbourne, Paul sacó a pasear a sus dos perros. 46 años tenia en ese momento, y parecia tener una vida feliz con su mujer y sus dos hijos. Paul siempre habia tenido problemas, pasaba de la alegria a la tristeza, la depresión se habia convertido en una constante contra la que luchar, una batalla que intentar vencer. Ese viernes, Paul salió pero ya nunca volvió, lo encontaron ahorcado en un parque. Aquí teneis la noticia que publicaba El País. Recuerdo cuando descubrí la música de Crowded House, estaban muy alejados de lo que yo escuchaba en aquellos días. En la tele ponian el video clip de "Don't dream it's over", de su primer disco, llamado como la banda, que les dió el espaldarazo definitivo. Los neozelandeses, por aquel entonces, ya llevaban tiempo afincados en L.A., y ese disco debut les abrió las puertas del exito.


Paul era australiano, de Melbourne, y casi se  puede decir que llevaba lo de ser batería en los genes, su madre era batería de jazz. Su llegada a los neozelandeses Split Enz le cambió la vida, ahí andaba el guitarrista Neil Finn, con el que más tarde, junto al bajista Nick Seymou formarian Mullanes, que fué el embrión de Crowded House. En el 94 abandonó la banda, cansado de las giras y desengañado del mundo de la música, de lo que lo rodeaba, de la industria en general, así que se volvió a su Australia natal para trabajar en la radio y la televisión, donde protagonizó Hessie's Shed, donde hacia gala de su buen humor y amabilidad, algo que siempre destacaron del bateria, lo que le hacia el más cercano de la banda a los fans, y aprovechaba para llevar viejos amigos, incluso a sus antiguos compañeros de Crowded House, quienes por cierto, se separararon dos años después de la marcha de Paul, participó en The Max Sessions y también estuvo involucrado en una banda llamada Largest Living Things, aunque como guitarrista, luego formó Tarmac Adam y además de seguir como bateria de sesión.

Pero bueno, después de tanto dato, facil de conseguir, voy a centrarme en el disco con que descubrí a Paul y a Crowded House, su disco homónimo editado en 1986. Como dije más arriba, no era una banda por la que yo tuviese predisposición en aquellos días a escuchar o descubrir, pero cuando había programas de música en la tele, y los grandes medios se preocupaban más de poner video clips donde hubiese gente que hacía buenas canciones y no que moviesen bien el culo, me di de frente con la archiconocida "Don't dream it's over", y bueno, cuando la música es buena, que más dá del barrio que venga, aunque sea uno opuesto al tuyo. Una vez que me hice con el disco, pude comprobar que Crowded House eran mucho más que una banda de un solo hit, sus canciones rebosaban clase y elegancia, ese pop bien hecho que tanto añoro en mucha de la mierda actual que suena en las radios.


Canciones como "Now were getting somewhere", "Mean to me" o "Tombstone", con ese tono intimista que siempre me ha transmitido las canciones de esta gente, y ese buen hacer de las bandas de aquellas latitudes, consiguieron que me interesara más tarde por gente como INXS o Midnight Oil. Es curioso, pero el final de los 80, o más bien, de la primera década de los 90, no solo acabó con el protagonismo del hard rock, también lo hizo con muchísimas bandas como los propios Crowded House, que o bien desaparecieron, o quedaron relegados a un segundo plano, a favor del brit pop o de otras historias, ya sabeis como es este mundo, que tanto desilusionó al bueno de Paul Hester. Sirva esto como homenaje al batería de Crowded House, y mira por donde, he vuelto a resucitar este disco de mi estanteria.




5 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

Siendo un fan como soy de Crowded House me olvide ene sta ronda de Paul Hester lo cual ha sido un buen olvido ya que asi puedo disfrutar de
tu gran post. Es que Hutchence tiene una gran atracción. Realmente consider que devbe valorarse a los House como una de las más grandes bandas pop de todos los tiempos.

Josi dijo...

Recuerdo que esta banda fueron muy grandes en su momento y de repente desaparecieron , tal y como dices, arrastrados por los 90, el grundge y demás. Gran grupo de pop y muy buen post, Carlos. Fueron grandes años de la música australiana, un saludo.

Forrest Gump dijo...

Lo primero:Te ha quedado un post genial..de los mejores que te he leido...Brutal
Segundo: Me has dejado perplejo con o de Hester, no tenia ni idea.Tambien es verdad que aunque la banda no me discusta ,nunca me interese por ella mas alla que de escuchar un par de temas.
Tercero: "cuando la música es buena, que más dá del barrio que venga" me parece una de las mejores frases que he leido en mucho tiempo en los blogs...
A+

Vinny Gonzo dijo...

Ya sé que estamos a lunes, pero esta vez tengo excusa. Anoche iba a comentaros a todos pero me he cogido un gripazo y la fiebre me ha tenido fuera de juego desde ayer por la tarde.

Vaya párrafos de entrada Norty, como me gusta cuando te pones profundo. Tienes mucha razón al no comprender (como muchos de nosotros) como alguien con una vida cómoda decide quitarse la vida.

Buah, me encantan Crowded House. Fuera de sus grandes éxitos nunca he catado nada en concreto, pero es que simplemente esos ya me parecen bestiales. Y por supuesto "Don't dream it's over" es inmortal.

PUPILO DILATADO dijo...

Reflexiones brutales las de tus primeros párrafos Norty. Increíble entrada, te hace pensar sobre muchas cosas y, oye, coincidimos en unas cuantas!.

Yo recuerdo a Crowded House de sus vídeos Mtv, en aquella época en la que Vanessa Warwick igual te ponía un vídeo de Death y al siguiente otro de Poison. Me lo haré mirar con Crowded, me gusta el buen Pop, lo sabes, y esto no lo voy a dejar escapar.

Postazo!

entradas relacionadas

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...