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miércoles, 12 de noviembre de 2014

MARDUK - PANZER DIVISION MARDUK


Casi desde que descubrí el rock, lo puse al servicio de otra de mis aficiones favoritas, la lectura. Cada vez que comienzo un nuevo libro, según sea su temática, lo relaciono con algún disco o genero, para que sea la banda sonora adecuada a las percepciones que me produzca su lectura. Es algo que llevo muchisimo tiempo haciendo y que se ha terminado convirtiendo en una simbiosis necesaria. Hace unos días, me trasladé a la Segunda Guerra Mundial de la mano de William Craig y ese relato sobre una de las batallas mas atroces que se vivieron en aquella contienda, "La batalla por Stalingrado". Aquella batalla marcó el ocaso del ejército de Hitler, que desembocaría en la derrota alemana. Además reforzó al sistema soviético.


Reconozco que me fascina la guerra, como a tantos. Su cruda realidad me repugna y me produce rechazo, sus efectos me estremecen. El hombre ha guerreado desde que es hombre, siempre con un alto grado de crueldad. Si le sumamos mi interés por la historia, me lleva a indagar siempre que puedo, y gracias a la gran cantidad de material que existe, en aquel terrible conflicto que se cobró casi 60 millones de vidas, de distintas nacionalidades, creencias o ideas. Ante la épica que rodea a las batallas, la verdad se trasluce en las historias de miseria que las rodea, cuando los héroes resurgen sobre telones de odio, muerte y destrucción.



Volviendo al libro de Craig, que de momento, me tiene atrapado con su adaptación novelada de aquella masacre que se cobró casi dos millones de vidas humanas, ganándose a pulso el título de batalla mas sangrienta de la humanidad, me pide casi a gritos, sonoridades oscuras y desgarradas, como el sonido de los Panzers, los Stukas o los Tokarev soviéticos, que marcaron el devenir de aquel fratricida duelo de titanes entre la Werhmacht y el Ejército Rojo. Recuerdo la primera vez que vi la portada de "Panzer Division Marduk" y el cañón de un impresionante británico, apuntando amenazante a tu rostro.

"Panzer Division Marduk" era el sexto álbum de los suecos Marduk, representantes de ese Black metal áspero sin concesiones, claro rival de las bandas noruegas en esa carrera de maldad sónica, lejos de poses e inmersos en la seriedad que esta gente impone a su filosofía. Claro y explicito homenaje a la guerra, con todo el dolor y sufrimiento que conlleva esa continúa destrucción, resumido en la gutural voz de Legion. La destrucción se palpa desde el primer momento, cuando los gritos de guerra dan salida a la salvaje "Panzer division Marduk", compacta como una cuadrilla de gigantes de hierro con sus cañones apuntando hacia tus posiciones. La aviación toma partido para regar muerte desde el aire mientras suena "Baptism by fire", puro black metal, sin concesiones ni impurezas propias de otros, extienden su particular visión del infierno en la tierra.



"Christraping black metal" suena amenazador, toda una oda de velocidad y sufrimiento, donde la técnica no es tan importante como el poder crear ese muro imposible de franquear. Ojo a ese solo directamente salido del averno. Lejos del heroísmo que el cine ha impregnado a la guerra, la verdad es descarnada, y arrastra pesadumbre, como el sonido de Marduk, que llevan toda su agresividad sónica al paroxismo, en canciones como "Scoched earth". Sin fisuras, ni siquiera el más mínimo resquicio, es lo que nos encontramos tras el aplastante derroche sónico de "Beast of pray". Cercanos al sonido de sus vecinos noruegos, se encuentran en "Blooddawn", con esas letanías diabólicas que escapan de la torturada garganta de Legion, mientras Morgan, B War y Fredrik, cimentan el camino de destrucción iniciado por el diabólico tanque sueco.

"502" tiene algo especial, aunque sea en una vertiente maligna, con esas atmòsferas que son capaces de crear entre tanta devastación. El punto final, lo pone "Fistfucking God's planet", escupiendo las últimas dosis de agonía y dolor, antes de pararse a comprobar la destrucción conseguida. Ojalá nunca más pudiésemos comprobar como se las gastan las guerras, pero desgraciadamente, el mundo sigue inmerso en una contienda continua, que podemos casi seguir en directo, y que nos afecta, aunque lo veamos tan lejos, dentro de la pantalla de nuestros televisores. Vivir una guerra es algo que cuesta demasiado olvidar.

2 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

De estos marduk ni idea pero de la II guerra Mundial si he leido bastante y la verdad es que como mencionas más alla delo horrible que es una guerra la verdad es que es divertidisma . eso si nada como la estetica de los ejercitos alemanes Como echo en falta los libros de Sven Hassell que regale

Alex Palahniuk dijo...

Bufff... Con éstos me vicié tanto como con Inmortal... Qué grandes.

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