lunes, 30 de abril de 2018

Positively Bob: WILLIE NILE sings BOB DYLAN

Aprovechando este puente que se nos presentado en mi rinconcito del sur del sur y que la providencia se haya aliado a mis obligaciones laborales (junto a alguna normativa municipal) me ha permitido disfrutarlo (miro atrás y me cuesta recordar de la última vez que pude disfrutar de tres días libres sin estar de vacaciones). 


Así que carretera y manta, aunque en distancia corta, buscando el relax y desconectar de cualquier atisbo que me involucrarse involuntariamente en mi rutina habitual. Tirado al sol, un Coctel en una mano, lectura interesante en la otra, viendo las horas pasar sin tener que consultar el reloj, he apostado por Willie Nile para que me sirva de trovador estos días con su disco de interpretación del bardo de Duluth lanzado el año pasado.

Y será que cuando los seres urbanos nos alejamos del ruido del asfalto interpretamos las cosas de maneras distintas, que el paladar cambia su exigencia sin rebajarla para que las cosas nos sepan de otro modo, que he disfrutado junto a mi oído esas maneras más rockeras de entender las historias de Dylan por parte de Nile.

Y aunque quizás un disco de versiones no sea la panacea oculta tras el arca pérdida ni el repertorio elegido posiblemente esté pecando de susurrarnos esas canciones que algunos por muchos que nomine obvias no dejan de ser indispensables, Nile busca la expiación mediante las menos "esperadas" Very grain of sand y Abandoned love y su interpretación callejera de un cancionero grabado a fuego en tantas consciencia.


Termina y vuelvo a pulsar el play mientras me enfrasco en la lectura y me acomodo sorbiendo un chorro de vodka travestido entre otros sabores compañeros de viaje. Por cierto, hablando de bebidas, a pesar de lo de hoy, lo mio sigue siendo el whiskey con hielo, y aunque el viejo Dylan anuncia que además de regar nuestras almas con sus canciones quiere hacer lo propio con nuestras gargantas, lo siento Bob, pero de momento, prometo seguir siendo fiel a Jack y a Jim.

1 comentario:

Luther Blues dijo...

Los melómanos necesitamos ese espacio adecuado para lo que verdaderamente nos concierne ; el descubrir nuevas músicas o joyas escondidas.
A ti te ha pasado adentrarte mas en Dylan con este tío y a mi me ocurrió lo mismo con Cohen y Buckley .Saludos y buena semana .