martes, 10 de julio de 2018

TURBONEGRO - Rock and roll machine

Adoro a los macarras de Turbonegro. Que si, vale, que posiblemente no tienen esa cosa de Hellacopters, Backyard Babies o Gluecifer, pero son unos putos salvajes, y al final, amigos el rock and roll es más que jodidas canciones por muy aséptico que alguno se empeñe en convertir esta religión de depravación nuestra, por más que unos y otros se empeñen en revestirla de una intelectualidad y una superioridad moral, que si al final no sirve para divertirte, puedes tirarla por la puta cisterna. Por eso Turbonegro son mis elegidos de aquella invasión del norte de Europa, porque a salvajes y cachondos poca gente puede no ya ganarles, sino igualarlos. Cuando escuché por primera vez este "Rock and roll machine", mi primera impresión fue WTF y salí corriendo a escuchar de nuevo "Scandinavian leather". Pero mira tu, que al final, lo nuevo de nuestros chicos malos favoritos, se ha convertido en una jodida obsesión que escucho una y otra vez.


Turbonegro hacen lo que les sale de las pelotas y al final han parido un disco que a pesar de mis reservas iniciales y alguna maldición en voz alta, se ha convertido en uno de mis favoritos para los mejores de este extraño 2018. Transmutados a los ochenta, su punk correoso se abraza a melodías hard rockeras e incluso cercanas al a.o.r. de aquellos días y se viste con las mejores galas del glam rock. Tras una intro a base de sintetizadores llamada "Chrome ozone creation (The rock and roll machine suite part I) que te puede recordar al "1984" de Van Halen y al final casi termina siendo parte del "The final countdown" de Europe, nos meten de lleno en "Part II well hello" que si que suena a Turbonegro más clásico, guitarras afiladas aunque ya en la voz notas que hay menos acidez y más melodías. "Part III rock and roll machine" con ese riff a lo Deep Purple y demostrando que son unos cachondos de tomo y lomo armados con sintetizadores.

 "Hurry up & die" es ese puro rock and roll acelerado y contagioso, estribillo con sonido al punk/glam de NY. "Fist city" tiene ese rollo guitarrero que todo el mundo rápidamente relacionamos con los hermanos Young. Comienza mi parte favorita del disco que ya no tiene fin, con esos teclados a lo Van Halen y la melodía de voz a lo Ozzy y cierto rollo Meat Loaf de "Skinhead rock & roll". Hablando de Van Halen, ¿"Hot for Nietzsche"?, termino cantando "Hot for teacher" aunque musicalmente además de recordarse a si mismos, tira de sonido a lo The Who para darle ese tono socarrón y chulesco tan propio de los de Oslo. "On the rag" vuelve a resurgir su punk rock de siempre, sus historias tan propias (no os dejeis atrás las letras del disco, ni de este ni de ninguno de los de Turbonegro). Otra pasada es "Let the punishment fit behind", ya lo cantan ellos, "...I survived the Oslo sunset..." como si fuese el propio Vincent Furnier quien estuviese detrás de la historia. 

"John Carpenter Powder Ballad" dejará a alguno los ojos como platos y los oidos sangrando con su rollo a.o.r. de banda sonora ochentera, con estribillo de esos que componía Desmond Child como churros, una jodida pasada que encantará (presente) a los que aman el hard rock de los ochenta. Llega mi canción favorita de todo el disco, el jodido glam festivo de "Special education", si señor, grita bien fuerte, "...show me how to walk, show me how to talk, show me how to fuck...", para poner a todo volumen y enseñar la parte del cuerpo que prefieras al vecino que venga a protestar. Estoy seguro que muchos viejos fans de Turbonegro no comprenderán este disco, allá ellos. Y habrá gente del hard rock que no se quiera acercar a "Rock and roll machine", pues que os den. El caso es que yo sigo pegando saltos como un loco con sus canciones. ¿Que no es el mejor disco de los de Oslo?, a lo mejor, but I love it.


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