EL CUARTO VERDE - Siete pecados capitales

Me asomo a la ventana y compruebo que se avecinan tormentas. Saco la mano por el alfeizar y esta se humedece. No me molesta el cristal porque la ventana a la que mi cuerpo se encarama no está señalada como salida de ninguna habitación, ni tiene como función dejar que sea el sol quien ilumine la estancia durante la mañana. Me asomo a esa ventana que es el mundo virtual para ver lo que ocurre lejos de mi como si estuviese sucediendo ahora mismo a mi vera. Y se avecinan tormentas. Me desbordan los acontecimientos, incluso me veo superado por algo que no debería comprender ni aún prestando atención a conciencia. Me estremezco ante las situaciones, ante la ceguera que recorre cada rincón en pos de una verdad acomodada al gusto individual en nombre del colectivo. Al final siempre es lo mismo, los que no tienen pelean entre si para beneficio del que tiene de más. Voces que claman y empuñan un fuerte creeme. Rabia y dolor. Indignación. Me siento perdido. Más que nunca. Yo que siempre pensé que lo tenía claro. Me duele en cierto modo no sentirme representado ni por unos ni por otros. Ni de cerca ni de lejos.



Me refugio en los míos, que nunca me fallan. En el rock, que me da fuerzas. No enumero los pecados de nadie. Me basta con los propios. Y con los de El Cuarto Verde que son siete y capitales como sustento de su nuevo disco. “Soberbia” abre el disco de modo melódico pero crudo hasta que la distorsión se toma su sitio predominante. Rock directo con importancia a las letras. “Avaricia” da puntada con hilo y mete una parte central que suena a historias rockeras actuales que los aleja de  verse encasillados donde no pertenecen al menos completamente. “Pereza” presume de melodías que se vuelven accesibles de esa manera que termina calándote hasta las trancas.¡Bravo!. “Lujuria” se emparenta de cerca con la anterior y nos muestra un estribillo muy trabajado tanto vocal como musicalmente. “Gula” es mas rocanrol aunque ese estribillo respire aires pop que le da muchísima vida. “Ira” es totalmente diferente a lo escuchado hasta ahora en este “Siete pecados capitales”. Fuerza bruta con impronta nu metal y un bajo protagonista. “Envidia” es el séptimo y último corte. Recupera ese tono pegadizo que tan bien se les da sin dejar la potencia de lado. A tres días del 10-N sigo sin tener claro en quien confiar mi voto y ninguna duda en quien no. Lo que si tengo claro es en quien confiar mis “Siete pecados capitales”.




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