TWIN TEMPLE - Twin Temple (Bring you their signature sound...satanic doo-woop)”

No estoy completamente seguro de que se ajuste el termino marginalidad a lo que quiero explicar. A la definición que pretendo extraer para vincularla al sentido real del rock and roll. Aunque es inevitable que esta, en su significado más literal haya acompañado -no se si en mayor proporción a fans que a músicos- la vida de muchos de los que entregaron su alma  al rock. Pero la conexión que pretendo alcanzar entre marginalidad y rock tiene más que ver con un espíritu de rebeldía. Aquel que lo aleja de lo convencional. Aunque haya quien pretenda verlo como un cliché. Tal vez asumirlo sea una derrota. Parcial y no sé si moral. Y no hablo de una forma de vestir. Quizás si de actuar. Esa apropiación implícita y subversiva que forma un concepto total junto a ciertos géneros cinematográficos, comics, libros... como cierta fascinación visual por otros elementos. Posiblemente por eso hay propuestas musicales que acaparan nuestra atención en perjuicio de otras. Ese plus añadido. Ese toque diferencial.


Es el caso de Twin Temple. No voy a negar que todo ese rollo satánico que les rodea fue lo que me hizo reparar en su propuesta. En un momento actual en el que es tanta la información musical que nos llega, que es sencillo que esta termine pasando desapercibida ante tal avalancha. Alexandra James y Zachary James son Twin Temple. Su amor por el viejo rock and roll, el doo-woop, el R&B o el jazz junto a su pasión por el cine y literatura de horror lo mezclan sin pudor y maestría con sus creencias y estudios  ocultistas. El deseo de transgresión. La insatisfacción con una moral adaptada a la conveniencia de unos pocos pero Impuesta como naturalidad a una mayoría. Todo ello llevado a su música. Que se nos presenta como una especie de The Ronettes de alma oscura y cruces invertidas. La voz de Alexandra tiende puentes hacia la voz de la llorada Amy Winehouse. Un aquelarre en cuya marmita se cuece una pócima aderezada por el mejor rock and roll de los 50 y 60 acompañada de una impactante y estudiada imagen capaz de conquistar junto a su sonido, todos nuestros sentidos.


Ya desde la preciosa portada con inspiración de aquellas maravillosas películas de la Hammer, que presenta a este “Twin Temple (Bring you their signature sound...satanic doo-woop)”. Musicalmente es un disco para disfrutar de principios a fin, más aún si estás familiarizado con el inglés y puedes seguir sus letras. Letanías al señor del Averno como filosofía. Plato fuerte dentro de tu discografía que no debería de faltar. Canciones como “The devil (didn’t make me do it)”, “Lucifer, my love”, “Sex magick”, “Santa Muerte” o “Let’s hang together” cumplen con su misión de que su hechizo se apodere de tus sentidos. Una propuesta muy interesante, que rompe esquemas gracias a su impacto visual y por supuesto, un buen puñado de canciones. No sé el recorrido que tendrá Twin Temple. Ni lo que durará su propuesta o lo que tardaran en salir discípulos (que imitadores queda muy feo) de su Doo-Wop satánico. Twin Temple son conscientes de la importancia que tiene el todo en estos tiempos. Y lo hacen fantásticamente.


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