VIEJAS BANDAS, NUEVOS DISCOS - JADED HEART/S.D.I./VICIOUS RUMORS/RAVEN/CIRITH UNGOL/ANGEL WITCH

Sigo repasando algunos discos que nos ha dejado este 2020 cuyo paso ha sido tan rápido como funesto a partes iguales. Centrándome en el hard rock y el heavy metal, soy consciente de que he centrado buena parte de mi atención en viejas bandas con nuevos discos, grupos con ya muchos kilómetros en sus espaldas que bien nunca se fueron o han decidido regresar en estos últimos tiempos, sin saber el profundo socavón en que se iba a convertir el último año de esta década, un escalón doblemente empinado para el que tienes que coger carrera si quieres superarlo ileso. Rayos y truenos en forma de canciones en unos casos. Raciones extra de melodías en otros aderezadas con nostalgia. El estigma de hijo bastardo del rock llevado con orgullo y la frente bien alta. El con nosotros el que quiera, contra nosotros el que pueda como himno de una generación que en mi caso, a veces me siento perdido desde hace ya tiempo, con ciertas propuestas que debieron innovar el heavy metal. La vieja lucha, presente desde el principio de los tiempos, transformada con distinta piel pero mismo fondo, que siempre ha servido como foco de debate, tan estéril como entretenido. No quieto dejar pasar la ocasión de repasar algunos discos, de grupos con ya bastante pedigrí, que han conseguido volarme la cabeza en algunos casos o provocar mi indiferencia en otros. Y si, pertenezco a ese tipo de animal extraño que sigue escuchando los discos completos - y en ocasiones un par de veces, por si acaso - antes de subir o bajar mi pulgar.


JADED HEART - Stand your ground 

Aunque ya de por si la portada del nuevo disco de Jaded Heart me parece una declaración de intenciones, su progresivo endurecimiento es algo que hemos ido observando a través de sus discos. El prescindir de teclados para “Stand your ground” seguramente era la pista definitiva. Imagino que si pones este disco a alguien que no los escucha desde sus primeras obras, sin decirle de que grupo se trata, le cueste identificarlos. Ojo, que por mis comentarios puede parecer que Jaded Heart se hayan convertido al thrash metal y no es el caso. Han abandonado definitivamente el hard rock melódico para instalarse en una especie de hard n heavy con omniprencia de riffs, líneas vocales más agresivas y contundentes estribillos con pinta de funcionar bastante bien en directo. El caso es que según va avanzando el disco y sonando canciones, más cómodo me siento con él. “Stand your ground” puede colocar a Jaded Heart en una encrucijada, en la que se encuentre con fans de sonidos más melódicos poniendo el grito en el cielo y con los interesados en propuestas más aguerridas, sintiendo que ya hay otras bandas inmersas en esta senda anteriormente y haciéndolo bien. A mi me ha gustado, además por mi mente se repiten diversos nombres al escuchar las canciones del disco. Ah, y la portada me parece cojonuda.

S.D.I. - 80’s Metal Band

Me compré el primer disco de los alemanes S.D.I. cuando salió en 1986. De esas ocasiones en las que sentías un irrefrenable e inexplicable deseo de comprar un disco sin razón aparente ni conocimiento previo. Ni tan siquiera la portada, aliciente en otras ocasiones, bastante fea en esta, invitaba a ello. ¿Sería aquello de Satan’s Defloration Incorporated?. Seguramente. Un disco de thrash oscuro y crudo, que alejado de las cumbres del género tenía su rollo. Ávido de emociones me lancé sobre su segundo álbum, “Sign of tne wicked”, en el que giraban su sonido hacia el speed metal, con grandes dosis de melodías y escapando de la oscuridad de su primer disco. Un salto cuantitativo que nos hacía concebir esperanzas - aunque reconozco que con el paso del tiempo he ido disfrutando mucho más su debut- que se fueron al carajo con un tercer disco, del que ni siquiera recuerdo el nombre y eso lo dice todo. Ahora es cuando pensaréis, con todo este rollo que nos has soltado... ¿y el nuevo disco?. Pues es que poco tengo que decir de él, y eso que su portada me conecta con “Sign of the wicked”, pero ni por asomo. Un disco bastante regular que pronto pasa al olvido.

VICIOUS RUMORS - Celebration decay

“Celebration day” debía habernos golpeado directamente en 2018 pero en el camino de Vicious Rumors se cruzó el treinta aniversario de “Digital Dictator” y los veintes conciertos previstos para dicha celebración acabaron convirtiéndose en ciento y pico. Pero este 2020 por fin nos ha dejado este apabullante trabajo de una de las mejores bandas del power metal americano - power metal como lo conocíamos en los 80, obviamente- que sufrieron la desgracia del fallecimiento de Carl Albert en el 95. Geoff Thorpe y Larry Howe son los únicos supervivientes de los primeros tiempos, acostumbrados ya al baile de músicos en la formación. Reconozco que precisamente en la voz es donde siempre he centrado más atención después de la muerte de Albert. Para esta ocasión es Nick Courtney y es justo decir que el vocalista cumple con creces. “Celebration decay” es puro Vicious Rumors recorriendo todo el camino realizado por la banda desde los 80. Agresivo, potente, con la punta necesaria de melodía y una gran producción. Aquí no hay medias tintas ni intentos fallidos. Vicious Rumors se muestran como una maquinaria perfectamente engrasada que nos deja grandes canciones como “Death eternal”, “Pulse of the dead” o “Arrival of desolations”, siempre con esas guitarras cortantes marca de la casa. ¡Discazo!.

RAVEN - Metal City

Nos encontramos con el decimocuarto disco de Raven. Una lección en violencia, en speed metal, en como coño quieras llamar al ataque frontal de riffs y fuerza que presentan en este "Metal city", un disco que  me pone el rabo muy duro, ante esa visión del heavy metal en su forma más pura y original, en la que era capaz de escupir a la cara y no perderse en teorías y teoremas. Una canción como "Battlescarred" habla por si sola. El poder de la presunción, del origen, del sentirse parte de algo. Aquí no hay medias tintas, no las acepto. Habrá quien lo encuentre excesivamente básico para la escena o incluso oxidado para el Siglo XXI. Allá ellos. El álbum lo abre "The power" y esa batería te acelera el ritmo en una propulsión de golpes acertados. "Top of the mountain" no baja la guardia. Esas guitarras resumen historia vivida y adorada. Se endurecen más aún con "Human race", la guitarra escupiendo fuego, la batería desbocada y yo escribiendo con una sola mano mientras con la otra mis dedos muestran cuernos al aire y mi cabeza se mueve con continuos espasmos al ritmo de la música. Levantan el pie del acelerador - con alivio para las cervicales - con la canción que da nombre al disco en la que presumen de un heavy rock más melódico que se muestra sobre todo en el estribillo.

Heavy metal clásico es lo que escupen los altavoces cuando comienza "Battlescarred", fuerza y melodía todo ello encerrado en un aire épico y un estribillo que recuerda a los Manowar más inspirados. "Cybertron" arrea de lo lindo, con una muy marcada línea vocal. Agarrate fuerte porque "Motorheadin'" es puro speed, a la velocidad de la luz en ida y vuelta. ¿Seguís haciendo recopilatas para el coche?. "Not so easy" la podéis apuntar. Eso si, siempre con las ventanillas bajadas para que os escuchen cantar su estribillo. "Break" es otra demostración de músculo mayúscula sin perder de vista la melodía en la parte vocal. "When worlds collide" cierra el disco en una demostración de riff after riff de sonido monstruoso. Un gran disco el de Raven.

CIRITH UNGOL - Forever black

Una de las bandas que ha adquirido el status de mito - que tan bien suena pero que tan poco tangible es en la realidad - es Cirith Ungol. Su heavy metal primigenio de tintes épicos. Sus referencias al Señor de los Anillos mucho antes de que las hordas europeas decidiesen a final de los noventa convertir el heavy metal en un juego de Rol. La suerte nunca estuvo de su parte. Su trozo de pastel se los repartieron otros. Posiblemente con razón, ya que puestos a ser objetivos, grabaron mejores discos que supieron además calar más y mejor entre la parroquia heavy - y estar en el momento y sitio adecuados, que eso a veces cuenta más de lo que parece -. Hasta principio de los noventa duró la aventura de Cirith Ungol, acostumbrados más a recibir buenas críticas en los medios que dividendos por las ventas de discos. Los nuevos vientos que soplaban en la industria discográfica en esos días, les terminó por hacer desistir. Curiosamente, fue la fijación y perseverancia de Jarvis Leatherby, que consiguió que la banda se reuniese para un festival en 2018. Y de aquellos barros estos lodos. Parece que a Cirith Ungol les volvió a picar el gusanillo. Sabedores de que ahora vivir de la música es casi una utopía y que el éxito se mide con unos baremos totalmente distintos, se plantan frente a nuestra cara con disco nuevo y haciendo lo mejor que saben hacer, puro y puto HEAVY METAL. Si, así, con mayúsculas.

29 años hemos tardado en disfrutar de este "Forever black". Y al menos yo lo estoy haciendo, olvidando muchas reservas y objeciones que podría ponerles, porque es cierto que a pesar de ser un disco potente, con buenas canciones y que realza el corazón de todos esos viejos heavys que a veces nos sentimos perdidos navegando en los mares de una música que amamos y de la que tenemos un concepto distinto - acertado o no, pero arraigado - de lo que debe ser el heavy metal y no solo respecto a cánones estrictamente musicales. Es verdad que a veces algunas de las canciones quedan a un nivel que supera el aprobado por los pelos, mientras en otras rememoras aquellos héroes que te miraban desde la pared. Cirith Ungol están de vuelta. No se por cuanto tiempo, lo que durará y hasta donde llegará. Yo disfruto el momento, que soy muy fan desde siempre de estos tipos, por si aún no lo habías notado. Esto es heavy metal y punto.

ANGEL WITCH - Angel of light

Cuando se cumplen 40 años del lanzamiento del debut de Angel Witch, uno de los discos imprescindibles para conocer la NWOBHM y posiblemente para comprender el devenir del heavy metal en muchas de sus concepciones, Kevin Heybourne presenta el nuevo álbum del grupo, ocho años después de “As above, so below” luchando contra una suerte que siempre le ha sido esquiva. Angel Witch, cómo le pasa a más de un compañero de generación, has apostado en sus nuevas reencarnaciones por tesituras más melódicas sin olvidar jamás ese feeling del heavy metal británico de final de los setenta, principio de los ochenta del que fueron protagonistas, algo notorio y palpable en “Don’t turn your back”, canción que abre el disco. Riffs gruesos como los que comandan los siete minutos de “Death from Andromeda” o el deje más clásico de “We are damned”.

El medio tiempo “The night is calling” cumple su cometido mientras que “Condemned” ralentiza su tiempo haciendo enfasis en el riff. Demoledora suena “Widow of despair”, auténtico heavy metal sin apellidos innecesarios. No decae el asunto ni mucho menos con “I am infamy” y su aspecto más doom junto a esa presencia del heavy de primero de los ochenta en esencia. Cierra este fantástico disco la canción que le da nombre. Cinco discos en cuarenta años, pero oye, que no nos falten.



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