CALIFATO 3/4 - La contraçeña

 

La habilidad es algo tan hermoso como permeable, un rápido ejercicio de astucia inconsciente que consigue destacar entre la mediocridad y es capaz de ahondar allí donde nadie ha sabido o podido llegar. Y es que hasta para meter el dedo en la llaga y hacerlo con la consiguiente contundencia hay que tener esa capacidad que muchas veces no se aprende, sino que viene dentro del conjunto vital. Califato 3/4 son de esa especie, de ese rara avis. Tratar de aposentar su sonido en una raíz ortodoxa puede conllevar aquello de que cualquier parecido con la realidad sea pura ficción. Evidentemente el flamenco es la base, el abono fundamental que fecunda su cancionero pero de ahí parten hacia cualquier ramal capaz de engrandecer la canción, rescatando y reivindicando ese sentimiento andaluz que convive a pie de calle capaz de hacer convivir posturas que desde fuera de nuestras calles a unos y otros, a ambos lados de espectros ideológicos, políticos o culturales les puede parecer imposible o tal vez, en ese insano ejercicio que consumen pretenden que así sea. Califato 3/4 presume de folklore no como algo tópico sino como forma de vida, de las maneras propias del chaval del barrio que se busca la vida o la señora que camina cada día hacia el mercado y se santigua cada vez que pasa por delante de la fachada de la iglesia.

Esa Andalucía que resiste y lucha, que no conoce mas idioma que el que llega empujado por las olas o crece en sus campos, esa Andalucía pobre a la fuerza pero orgullosa de dientes apretados. Esa Andalucía harta de escarnios a veces incluso, demasiadas veces, desde dentro. Esa Andalucía de pena y alegría inscritas en el ADN es la que se relata en las letras de Califato 3/4 y la que baila al ritmo de sus acordes. Su anterior disco "Puerta de la Cânne" ya nos pilló a todos con el pie cambiado. Una reflexión acertada sobre la reinvención de nuestra música propia, acogida bajo el manto de esa fiesta grande que es la Semana Santa y que muchos no quieren o tal vez su intelecto no les permite comprender, que va más allá de un sentimiento religioso y se convierte en una forma de vida y de expresión popular, que al final en el pueblo es donde subyace la fuerza y la razón, y eso es lo que asusta al poderoso o al que tiene ínfulas de serlo. Como decía, su debut de 2019 dejaba a las claras que la reinvención del flamenco no estaba en artistas mediáticos abrazados al calor de la moda imperante sino a medio camino de Sevilla y Málaga.

Para "La contraçeña" vuelven a dar una vuelta de campana, dejan un poco de lado el sonido sacro para ahondar en el mundano. Sus formula de flamenco tanto de viejas como nuevas miras y el legado de la música andalusí junto a las bases electrónicas, el break beat y los samples escoltando el desfile de personajes propios y ajenos a los que esta vez abren puertas desde la propia y maravillosa portada del disco, donde presiden la procesión el gran e inolvidable Silvio Melgarejo o Blas Infante en uno de los balcones junto a gente como Carmen Porter - quien además tiene canción propia en La contraçeña" o Darth Vader. El disco lo abre "Indiô der çûh" donde rememoran quizás los recuerdos mas permeables de su debut con esa tensa calma electrónica que bebe de la Madrugá. Sin abandonar ese recurso nos encontramos con la reivindicativa "Çambra der Huebê Çanto" y su reflejo de Andalucía a ritmo de marcha con los silbidos del oeste del grande entre grandes Kurt Savoy. Imaginas estar en la feria en los autos de choque mientras suena "Te quiero y lo çabê" o tomando un fino en la caseta con los quejíos y compases de Andrés de Jerez al que sin rubor alguno le añaden un autotune de manual.




Carmen Porter y de camino Iker Jiménez aparecen con la caras de Belmez como inspiración en la oscura revisión de un palo como el fandango en la canción a la que da nombre la presentadora. Esas sevillanas de nuevo cuño que son "Pascual 33" o la aparición recitada de El Penumbra - inolvidable personaje que entró en nuestras vidas gracias a Jesús Quintero - en "Er camión de lô eláô" y los homenajes a Pepe Habichuela y La Niña de la Puebla con "Camelamô naqueráh" y "Guahira playera". No me cabe duda alguna que Califato 3/4 se han marcado uno de los discos del años, una de las grandes revelaciones, otra manera de entender, comprender y extender nuestra cultura cara a cara a bandas como Derby Motoreta's Burrito Kachimba". Una vía de expresión de un andalucismo necesario y vigente, y que cada cual que rabie como quiera ante su levantamiento. Que sea por Andalucía y los pueblos.


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