DEVIL'S TRAIN - Ashes & Bones (2022)

Siempre me ha gustado mucho cuando el hard rock mira de frente a las raíces y las incorpora sin perder ni un solo ápice de potencia por el camino. No es sencillo, creedme. Más aun en tiempos en los que ceder a la tentación de asentarse en el sonido de los setenta de manera fiable te abre las puertas, o al menos los oídos, de un buen puñado de fans del Rock and roll. Pero absorber la influencia del blues y el rock sureño por ejemplo y no perder la suciedad implícita del hard rock cuando su engranaje apesta a potencia desbordada e incluso su melodía de tiempos pasados es complicado pero cuándo se hace bien, a mí me gana para la causa. Es el caso de Devil's Train, banda además formada con gente con nombre ya labrado dentro de la escena power/heavy lo que puede albergar la duda de como de cómodos se pueden llegar a sentir fuera de su ámbito natural, o al menos, del que más fama les ha dado. Bueno, Devil's Train llevan ya tres discos así que la respuesta la conocemos de sobra. 

Por hacer memoria y porque hubo algún cambio de formación, merece la penar recordar que este tren con destino al infierno está formado por RD Liapakis (Steel Prophet) a las voces, Dan Baune (Lost Sanctuary/Monument) a la guitarra, Jens Becker (Running Wild) al bajo sustituyendo en su momento a Jari Kainulainen (Stratovarious/Masterplan) y Jörg Michael (Stratovarious, Running Wild, Saxon, Mekong Delta...) a la batería. Unos tipos curtidos en mil batallas que en esta historia en la que se pueden emparentar con los Black Stone Cherry mas hard rockeros  se desenvuelven a las mil maravillas. Aunque a veces te puedan venir a la cabeza Whitesnake cuando escuchas la estrofa de "You promised love" o "In the Heat of the night", a los Black Label Society de Zack Wylde en esa demostración de músculo que da nombre al disco o ese ritmo macarra y marcado de "Man with a gun" o ese comienzo que me recuerda a Mr. Big de "Hold the Line".



Conmigo Devil's Train tienen la partida ganada casi desde el principio porque reconozco que este tipo de hard rock me vuela la cabeza en cuanto comienza a sonar esos riffs y más cuando consigo reconocer entre líneas todas esas bandas con las que he ido creando un vínculo inmortal que me acompañará hasta el día en que comenta la última locura porque no me quede tiempo a una más. Cenizas y huesos, si, y músculo también es lo que abunda en este disco.




 

Comentarios

PUPILO DILATADO ha dicho que…
Buaaah!, me han flipado camarada!, a éstos me los llevo también para Pupilandia, ¡¡¡jooooooder cómo suenan!!!