“Another town, another place Another girl, another face Another truck, another race. I'm eating junk, feeling bad Another night, I'm going mad. My woman's leaving, I feel sad
But I just love the life I leadAnother beer is what I needAnother gig, my ears bleed
We are the road crew. Another town I've left behind. Another drink, completely blind Another hotel I can't find
Another backstage pass for youAnother tube of super glueAnother border to get through…”
Así reza la letra de “(We are) The road crew” de Mötorhead que aparecía en el disco “Ace of spades” en 1980 y aunque pueda sonar a cliché o tópico sobre la vida en la carretera, sobre la parafernalia moral del rock and roll, para las huestes de Lemmy fue su cotidianidad, su manera de vivir, un modo que a la larga terminó acarreando consecuencias de una forma u otra a todos los que se involucraron hasta el tuétano en ella.
Lemmy Kilmister, icono más allá de sus canciones, abandonaba esta vida el 28 de diciembre de 2015. Würzel ya había tomado el mismo camino de una dirección un 9 de julio de 2011, Philty Animal Tylor un 11 de noviembre de 2015, algo más de un mes antes que Lemmy, Fast Eddie Clark el 10 de enero de 2018, Larry Wallis, 19 de septiembre de 2019 y ayer, 14 de marzo de 2026, lo hacía Phil Campbell.
Era su propia familia quien lo confirmaba en un comunicado, después de haberse sometido a una operación quirúrgica, sus riffs futuros callaron para siempre, aunque aquellos furiosos y distorsionados que nos ha dejado impresos en la memoria, pervivirán para siempre como elementos inalterables de una inmortalidad enraizada en cada uno de aquellos que hicimos de la música de Mötorhead una razón de fe, y también, de esos cuatro discos de rock and roll duro y árido que grabó junto a sus tres hijos o aquel “Old lions still roar” que lanzara en solitario en 2019. Dieciséis discos junto a Lemmy, de los cuales por razones sentimentales, “Orgasmatron” (1986), su debut discográfico en Mötorhead sigue siendo mi gran favorito seguido de aquella joya llamada “1916” editado en 1991 y “Rock n Roll” (1987).
Nunca fue sencillo ser miembro de Mötorhead, pero Phil lo llevó como acto de honor toda su vida. Ahora estará desgranando riffs con Lemmy, Würzel, Philty y Fast Eddie mientras recuerdan viejas anécdotas y echan un vistazo cómplice a Pete Gill y Robbo, que ojalá tarden mucho en cerrar el círculo.

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