domingo, 26 de abril de 2026

The Hourlies - Live with yourself or die trying (2024)


Tal vez porque la iconografía del rock es excesivamente amplia tendemos a relacionar conceptos culturales con esta música nuestra cuya realidad termina mostrando una más que evidente distancia real. Ni tan siquiera el recogimiento en los círculos más íntimos a los que nos vimos abocado una vez que el relevo generacional cíclico del mundo de la música -insistiría en el término negocio de no ser que el actual no mantiene ya apenas similitudes con el que conocimos décadas atrás- decidió apostar por otros sonidos que ocupasen la primera línea de atención inmediata. Curiosamente ese “empequeñecimiento” mediático ha acercado el mensaje musical a puntos geográficos donde tiempos atrás era una quimera pensar ver ciertas bandas actuar en directo a la vez que el proceso “democratizador” que supuso la música en streaming -y permitidme que insista en el entrecomillado- nos facilita descubrir bandas a la vez e nos apremia a pasar a la siguiente, engullendo sin paladear.

Pero quedémonos con sus aspectos positivos como el hecho de poder acceder a la propuesta de bandas que de otra manera seguramente hubieran permanecido fuera de nuestro radio de acción. Sobre nuestra manera de proceder una vez en nuestras manos, responsabilicémonos en vez de señalar al signo de los tiempos. De Detroit a Cádiz hay tantos kilómetros de distancia que no me voy a molestar en buscarlos pero si me traslado mentalmente a la antigua ciudad del motor, cadaver ambulante como muestra del fracaso del sueño americano, para subir el volumen cuando suenan las canciones que conforman este “Live with yourself or die trying” de The Hourlies, un compendio de classic rock, músculo guitarrero, ramalazos blues y desarrollos dispersos psicodélicos.

Comandados por riffs poderosos a la par que melódicos y dados a los pasajes instrumentales junto a desarrollos lo suficientemente marcados como para no perderse en espacios excesivamente largos, The Hourlies manejan y conjugan un rock que bebe de los 70 y de los 90 pero que en todo momento es capaz de sonar acorde a los tiempos actuales. Su sonido poderoso domina este su primer larga duración lanzado en 2024 tras haber editado anteriormente tres e.p.’s, pero también son capaces de descender hacia largos primigenia del blues rock en “Be brave” e incluso dejar que se adivinen histriónicos efluvios propios del garage rock como es el caso de “Rubato” o la descarga de adrenalina al más puro High Energy Rock and Roll de “Get high and kill it”. Por cierto, los descarga de adrenalina Detroit tienen single nuevo editado el pasado 22 de marzo, “Ritual incantation”, editado a medias con Sonic Smut en el que presentan nueva canción por cierto con un sonido más heavy basado en el culto al riff monolítico. Estaremos atentos.

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