Geoff Tate - “Operation Mindcrime III” (2026)



Una vez escuchado este nuevo trabajo del excelente vocalista en el que una vez separado su camino del de Queensryche, si no de manera definitiva porque los caminos del rock son inescrutables y una vez disfrutada su actúa en directo en la sevillana Sala Custom el pasado viernes 19 de junio, en la gira en la que Tate está interpretando íntegro “Operation Mindcrime”, toca repasar este tercer acto discográfico de. aquella historia iniciada en 1988. Me vais a permitir, porque además me apetece y mucho después de haber escuchado la trilogía completa, difuminando el espacio en el tiempo que los separa para hacerlas partícipes de un mismo cuerpo. De esa manera, antes de entrar en detalles sobre “Operation Mindcrime III” permitidme un rápido repaso a los dos anteriores discos.

Operation Mindcrime” (1988)

Poco se puede ya decir o contar sobre “Operation Mindcrime” que no sea volver una y otra vez sobre un discurso tantas veces formulados y aún vigente, ya que por eso este disco es una de las grandes obras maestras del Heavy Metal. Adecuarse al contexto del tiempo, acercarse a este disco de forma diacrónica es imprescindible para entender el impacto que supuso tanto en la escena metálica como en la propia vida de sus artífices, Queensryche.

Operation Mindcrime II” (2006)

Queensryche tardaron casi dos décadas en dar continuación a “Operation Mindcrime” y es que entre un disco y otros ocurrieron tantas cosas… Queensryche pasaron del éxito masivo a bailar sobre el alambre no tan solo porque la orientación comercial del negocio de la música utilizase su propio modus operandi de usar y tirar, sino porque las decisiones musicales que Queensryche tomaron no terminaron de casar con los fans del Metal que no concordamos -aun siendo conscientes que Queensryche fueronuna banda que trató siempre de evolucionar- con su concepto de como actualizar su sonido, como ocurriese con Def Leppard. Pero “Operation Mindcrime II” llegaba tras la “resurrección” que pareció representar “Tribe” un disco que brillaba de nuevo en un nexo común de sonido actual (el de principio de siglo) y guiños cómplices a los más nostálgicos. Y siguiendo ese paraje, nos topamos con un disco “OMII”, que nos muestra a una banda que no oculta mostrarse poderosa y metálica, equilibrando el sonido entre “dos mundos” que resultó una combinación ganadora. Un disco al que el paso del tiempo, al menos para mi, ha ido reforzando su valor.

“Operation Mindcrime III” (2026)

Pues llegó el momento. Tate después de terminar como el rosario decla aurora con sus ya ex-compañeros de Queensryche y de que estos siguiesen adelante sin él, consiguió mantener los derechos de “Operation Mindcrime” y tras años defendiendolo sobre los escenarios se embarca en la siempre complicada misión de continuar -en este caso se trata de una precuela- una historia que nació en 1988 y ha quedado para la posteridad, y que además, manteniendo las distancias, tuvo su continuación discográfica. Desde un primer instante me he propuesto no establecer comparaciones y además debo decir, que debido al impresionante concierto que pude disfrutar hace tan solo unos días en la sevillana Sala Custom  cuya reseña por parte de mi compañero Jose Luis Díez podéis leer pinchando aquí me colocan ya en una posicion de antemano favorable para el vocalista.

Tras la intro hablada -siguiendo la tradición- “Scene of the crime” engarza con “You know my fucking name” donde se deja entrever la epicidad que otorgan los teclados y el juego que siempre dan los coros atmosféricos  que de cierto modo recuerdan a lo que hiciesen Pink Floyd en “The wall” mientras la canción transcurre en un poderoso tempo donde destaca la voz de Tate. “The answer” que Tate está interpretando en directo, mantiene el dramatismo que se le presupone a esta obra, una canción con un riff directo y poderoso a la que tal vez “sobra” algún efecto de más que no aporta y resta frescura. “Vulnerable” es uno de esos intensos medios tiempos que tan bien suenan en la voz de Tate, un corte oscuro que puede traernos a la cabeza retazos de la época post Empire de Queensryche.

“I’ll eat your heart out” presume de riff musculoso, otro tema con atmosfera densa adornado con voces femeninas y un abrupto corte en el solo de guitarra donde la canción se endurece para reconducirse de nuevo al pasaje inicial. “Do you still believe?”, otra de las canciones que Tate está llevando al directo, cumple su función de balada, piano y voz se alían para que Tate se pueda lucir. “The Devil breath” enlaza directamente con “OM” debido a su riff melódico y pegadizo, la manera de Tate de encarar la melodía y ese aire progresivo junto a una batería de corte marcial culminado con un efectivo estribillo. “Ascensión” es una breve pieza instrumental que nos conduce hacia el riff de “Set you free” donde sin perder ese continuo medio tiempo que domina la práctica totalidad del disco, tanto el sonido de batería como el riff y la fuerza del estribillo le otorgan una impronta más poderosa.

Otro interludio instrumental, esta vez “Descension” un preciso solo de guitarra que desemboca presto en “Power”, aguerrida debido a sus guitarras iniciales antes de que entre en escena la voz de Tate que vuelve a recuperar fuerza al llegar al estribillo heredando el sonido de la obra original. “You can’t walk away now” es otro interludio locutado, una conversación telefónica que actúa como preludio a la canción que cierra el disco, “A monster like me”, una atmosférica balada con saxo incluido. “Operation Mindcrime III” es sin dudas un buen disco que completa una historia que orbita alrededor de una de las grandes joyas del Heavy Metal.




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