Geoff Tate - Sala Custom (Sevilla) 19/06/26

¿Cómo es posible definir una reacción tan visceral como la pasión?. Son los altos qué provoca los que la significan porque aunque posea definición académica cada cual la vive y expresa a su manera. Por supuesto mi pasión también tiene su propia historia que contar. Levantado desde las cinco de la mañana para ganarme el pan con el dolor de mis riñones, a media tarde devoraba más de cien kilómetros para atravesar el límite provincial y tener la oportunidad de disfrutar en directo de uno de esos discos que utilizando el manido pero no por ello menos cierto, instalado entre mis diez discos favoritos de Heavy Metal. Un extenso viaje en el tiempo desde 1988 hasta 2026 que cruzaba al fin mi camino si no con la formación clásica Queensryche, si con su vocalista original, Geoff Tate que viene interpretando íntegramente “Operation Mindcrime”.

Aún con el sol alto se conformaba una creciente fila de creyentes en esta religión politeísta llamada Heavy Metal mientras se demoraba la apertura de puertas de la sevillana Sala Custom. Una vez dentro, mientras se cumplía el tan necesario trámite de reencuentros y saludos, llegaba la hora de la verdad, cuando los altavoces enmudecen, las luces se tornan tenues y las emociones contenidas e incluso a veces disimuladas rompen las cadenas y se comienzan a mostrar para formar parte de ese ritual que es la música en directo, un credo en el que la individualidad se disuelve en un mar anónimos compañeros de pasión desmedida que conforman una indisoluble comunidad hasta el momento que la música deja de sonar y regresan a su realidad cotidiana pensando ya en el próximo.

James Keegan


No me voy a esconder. A pesar de que mi registro de gustos musicales es considerablemente amplio, mi primer pensamiento fue “¿a quién se le ocurrió incluir a James Keegan en un concierto de Heavy Metal?”. Pero dicen con razón aquello de actos y no palabras, y el joven cantautor irlandés de 22 años supo a base de esfuerzo, honradez, sinceridad y talento ganarse a la aún no amplia audiencia que se acercaba a disfrutar de su desnuda propuesta. El de Cork, armado con su guitarra y su garganta, tan solo dispuso de unos escasos 20 minutos, cuatro canciones pero que fueron suficientes para ganarse el respeto de aquellos que recibieron sus canciones y que le mostraron su acuerdocon el calor de sus aplausos. James 
Keegan es alguien a quien seguir de cerca, al menos yo estoy dispuesto a ello y ojalá muy pronto poder disfrutar de sus canciones en el lugar adecuado.

Ogma




Si James Keegan nos dejó comentando el deseo de volver a cruzar nuestros caminos con él, otros irlandeses (bueno, con un australiano en sus filas) se convirtieron en la gran sorpresa de la noche. De 3/4 de Ogma se nutre la actual banda de Geoff Tate, solo el batería queda fuera de la ecuación. En cuanto comenzó a sonar la música, mis sentidos se quedaron absortos sobre el escenario mientras mis pies bailaban libres al ritmo de un musculoso hard rock de vibrantes ecos funk. Ogma beben de hard rock clasico, como buena prueba de ello escenario que en su paso por el escenario sonarán “Jailbreak” de Thin Lizzy y “Alright now” de Free, pero también son capaces de ampliar su sonido hacia un espectro más amplio del hard rock capaz de atraer no tan solo a los amantes de la definición más estricta del género. Además Ogma no solo poseen talento musical sino que además lo acompañan de una excelente imagen y derrochan actitud. Ogma disfrutan, son felices sobre el escenario y eso se transmite al público. Lo dicho, enorme y fantástica sorpresa.



Geoff Tate


¡Por fin!. El momento que todos los presentes estábamos esperando se hacía realidad. Como suele suceder en estos casos, las dudas sobrevolaban mi cabeza. Evidentemente somos conscientes que Geoff Tate a sus 67 años no iba a poder reproducir la interpretación vocal de hace 38 años más en disco tan exigente vocalmente como “Operation Mindcrime” que grabase con 29 años. El problema no estaba ahí, sino en que todos habíamos escuchado y leído rumores sobre el estado dela garganta de Tate, y por otro lado, la otra incógnita era saber si los tres guitarristas que acompañan al vocalista, James Brown, DJ O’Sullivan (ambos miembros de Ogma) y Amauri Altmayer iban a ser capaces de llevar la directo los or regalos que Chris DeGarmo y Michael Wilton construyeron alrededor de la grabación original. Pues os aseguro ya que desde el primer momento nos convencimos sin lugar a dudas que nuestros temores eran totalmente infundados.


Los murmullos en la sala se convierten en una estruendosa explosión de júbilo en el preciso instante que por los altavoces de la Sala Custom suena la intro “I remember now” que da paso a “Anarchy X”  pare desembocar siguiendo el orden de la obra conceptual que es el disco en una impresionante “Revolution Calling”. ¡Y amigos, ahí fuimos conscientes de que ya no había vuelta atrás!. Sobre el escenario además de Tate y los ya mencionados guitarristas, completaba la formación el bajista Jimmy Wynen, la teclista y vocalista Clodagh Mc Carthy y el batería italiano Michele Panepinto, conformando entre todos una máquina excelentemente engrasada que reproduce con respeto y aptitud unas canciones que conforman parte de la historia más brillante del Heavy Metal.

Geoff Tate no solo mostraba un excelente aspecto físico sino también vocal, alcanzando registros que a pesar de evidentemente, como es natural, no atesora la misma potencia de años atrás, su timbre apenas muestra las cicatrices del tiempo lo que demuestra el potencial de un vocalista que por mérito propio reside en el olimpio de los grandes vocalistas del Metal. Tate reproduce el disco en su orden original y además ofrece grandes dosis de teatralidad reflejando el dramatismo que la obra transmite, acompañándose cuando el momento lo requiere de Clodagh que alterna los teclados con la interpretación del papel de la hermana Mary además la complicidad entre ambos queda presente desde el primer momento añadiendo un plus más a un concierto que desde el punto de vista musical estaba siendo excepcional.


Por supuesto, el set list provocaba entre la audiencia una exaltación continua y un constante viaje de ida y vuelta al pasado donde no solo Tate disfrutaba de una juventud que gran parte de los asistentes -dicho sea de paso, muy buena entrada la que presentaba la Sala Custom, demostrando por qué Sevilla se está convirtiendo en punto habitual de paso de muchas giras internacionales, a lo que ayuda la buena comunicación de la capital andaluza con otras provincias como Cádiz, Huelva o Córdoba- vamos dejando cada vez más atrás en la escalera de la vida. Como decía, disfrutar en directo de canciones de la talla de “Breaking the silence”, “Spreading the disease”, “I don’t believe in love” o “Eyes of a stranger” además de la manera que estaban sonando era un sueño hecho realidad.

Con esta última canción se ponía fin a “Operation Mindcrime” pero aún quedaba tiempo para repasar tanto otros clásicos de Queensryche como incluso alguna canción del nuevo disco de Tate, “Operation Mindcrime III”  como es él caso de “The answer” y “Do you still believe?” que interpretaron en el encoré. Por supuesto, si el nivel de exaltación en la sala era enorme, que interpretaran “Empire”, “Jet City Woman”, “Take hold of the flame” y esa inmensa power ballad que es “Silent lucidity” no hicieron más que engrandecer una noche que ninguno de los presentes vamos a olvidar en la vida. El broche final fue la despedida con ese himno inmortal llamado “Queen of the reich” que consiguió que nuestras gargantas volviesen a casa quebradas de felicidad. Haber visto en directo a Geoff Tate interpretando “Operation Mindcrime” es otra muesca que marcó en la culata de mi revólver, pero no una cualquiera.







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