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miércoles, 24 de septiembre de 2014

MY YELLOWSTONE - TWO


No lo voy a negar, tengo muy buena relación con F.J. Curra, guitarrista y 50% de My Yellowstone. Hablamos con asiduidad, así que me iba contando como iba la gestación de "Two" el nuevo disco del duo sevillano, y reconozco, más bien confieso, que tras la adicción que aún sigo sufriendo con su anterior lanzamiento, esperaba como agua de mayo, o de septiembre, vista la locura de tiempo que tenemos en estos días, al menos al sur del sur, donde pasamos de la lluvia al calor, con la misma rapidez que sale disparado un pantalón en una noche de pasión. Curra y Kussa, y viceversa, son My Yellowstone, podían ser Bonnie and Clyde, o cualquier famoso dúo que se os ocurra, aunque en su caso, es el choque de dos personalidades que se cruzan, que no tienen por que bordear los mismos caminos para al final llegar al mismo punto final en forma de un puñado de fantásticas canciones.


Sus notas, sus acordes, vuelan desde el principio en busca de la otra orilla del Atlántico, de ese sonido de trovadores convertidos al rock and roll como Dylan o Mellencamp, que nos dan lecciones de vida en forma de canciones, sueños inacabados en forma de estribillos que hablan de como las cosas deberían de ser. "Two" es una apuesta fuerte, dura, a conciencia. Aqui ya no hay espacio para medias tintas, si quieres dejar de ser uno más, si quieres volar alto, al menos todo lo que te dejen las ataduras que encadenan al mundo de la música en estos días inciertos. "Two" es la confirmación de que el talento siempre sale victorioso, más allá de conseguir el merecido reconocimiento. "Two" es un importante paso adelante en forma 12 canciones.


El disco se abre con una de esas canciones, que al menos en mi caso, me pone como una moto. Tengo la puta manía, de que un disco debe de tener una canción de apertura que se te quede en la memoria, y eso me pasa con "Dance", ese rollo imposible, de meter en una coctelera a Dylan y a los Stones, con un Kussa poseído por el espíritu de Cave o Jagger y esos teclados. Rockera suena "Don't shine on me" gracias a las guitarras de Curra, aunque las melodías de voz la intenten meter en vereda, demostrando eso quedecía del encuentro entre las dos personalidades. El primer single del disco es "Strings", donde esa batería tan marcada y la acústica, en un pausado momento tras la fuerza de las anteriores, te introduce en ese mundo donde viven gente como Petty. Por cierto, no os perdáis el estribillo.

Curra me comentaba que este nuevo disco, tenía un espíritu más rockero, siempre dentro de lo que significa My Yellowstone, y las guitarras de "Scarecrow" le dan la razón, en un precioso medio tiempo, de esos, que cuando acabas, no tienes más remedio que decir, ¡que cabrones!. "Bad story" es intima, introspectiva, oscura, si entendemos por oscuridad, ese encuentro consigo mismo, con ese aire al Willy Deville más lúcido, con ese juego de voces que transmite todo y más. ¡Grande!. Nos encontramos con "From the neglected building", sencilla, que pasa rápida pero dejando huella con su sabor americano. ¿Qué es eso que suena?, "Shot down", con esa guitarra, esos coros femeninos, ese ambiente sórdido a lo Tom Waits, creo que voy a tener que servirme una copa, pero ya.


Esos teclados avisan de que vamos a ponernos tiernos, con la balada "The sunshine is ill", donde de nuevo aparece en la voz esa deuda pendiente con Dylan, y ese juego de voces que te consigue aislar durante ese momento de lo que pasa alrededor. "Street lamps" es rock and roll, como demuestran esas guitarras, donde Curra toma el mando, aunque sin demasiadas estridencias. Otro tema lento, "Brushtrokes", quizás demasiado cercano al anterior, pero que no por ello, deja ese gran sabor de boca, ese arte que le ponen estos tipos a este tipo de canciones. "The unknown sister" vuelve a recuperar el ritmo, en una de esas canciones en las que puedes encontrar el sello de la banda, ese rock americano abrazado al folk a lo Ryan Adams o a Neil Young por ejemplo.

Cierran con "Wolf", y de que manera, con ese sonido arrastrado, casi fronterizo, de trovador nocturno entre vasos de tequila. My Yellowstone han puesto en el camino, una enorme señal que lleva hacía ellos, porque con canciones como estas, nadie debería dejar pasar la oportunidad de escuchar el disco. Habrá mil historias que contar, mil batallas que relatar, cientos de discos que escuchar, pero discos como "Two", se han ganado su sitio entre aquellos, de los que solo puedes hablar bien, y contar maravillas.

1 comentario:

Orlando dijo...

Grandes Dani y F.J. , muy grandes .

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