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lunes, 22 de septiembre de 2014

THE TEA PARTY - THE OCEAN AT THE END


¿Notais que vais madurando con la edad?, yo sinceramente, no. Si me paro a pensarlo, es cierto que hay cosas que he dejado de hacer, o he variado la forma de hacerlas o percibirlas, y posiblemente, los excesos me pasan mucha más factura que hace unos años. Pero básicamente, mi forma de pensar o de ver las cosas, de vivirlas, tampoco es que haya cambiado drasticamente, simplemente he ido añadiendo vivencias y descartando fracasos. Tal vez sea eso madurar, ni idea, y sinceramente, me importa más bien poco. Tampoco es que crea mucho en la sofisticación, porque al final, las cosas buenas de la vida, son más terrenales que divinas, aunque a nadie le amargue un dulce, seamos sinceros. Creo que se van sucediendo periodos de tiempo, en los que te sientes más cercano a unas cosas que otras, en las que te apetecen ciertas situaciones en lugar de las de un pasado reciente, vamos, que siempre es bueno ir cambiando de marchas, no ir a piñón fijo.


El caso, es que de un tiempo a esta parte, en mis altavoces está sonando mucho rock progresivo, mientras antes, era mas fan de ciertas bandas o discos, que del genero en si, reconozco, estar introduciéndome en su mundo, poco a poco, nota a nota, canción a canción, y me gusta. Y al redescubrimiento de los clásicos, hay que añadir, las nuevas (o no tan nuevas) que se van presentando frente a mi reproductor de cds, porque si algo hay que reconocer, es que la escena progresiva, está viviendo un momento espectacular, a nivel compositivo. Si a eso le sumamos, que siempre me han llamado mucho la atención las bandas canadienses, sobre todo, por mi debilidad por Rush, estaba claro, que tarde o temprano, con tantos indicios a favor, de una manera u otra, me tenía que terminar cruzando con The Tea Party en mi camino.


El trio canadiense, no es nuevo en el negocio, llevan grabando desde el 91, aunque hacía diez años que no lanzaban ningún disco de estudio, con lo que este "The ocean at the end" es su octavo disco de estudio, y habría que añadir a la discografía, un e.p. y un directo editado en 2012. Leyendo un poco por ahí sobre ellos, muchos coinciden en recalcar, la querencia de la banda por Led Zeppelin, y es cierto, aunque no esperéis otros clones afincados en el rock de los setenta, lo suyo es otra historia. Abren con "The L.O.C." y es cierto que las sonoridades cercanas a las huestes de Plant y Page están ahí presentes, aunque vocalmente, Jeff Martin no tiene nada que ver con Robert, pero es que además ese riff central y esas voces, a mi me han traído a la cabeza "Gates of Babylon" de Rainbow, mira tu que cosas. "The black sea" suena potente, a la vez que épico y oscuro, con unas fantásticas lineas vocales. En "Cypher", la batería de Jeff Burrows, toma el mando de la canción, y te va introduciendo en su laberinto de guitarras.

Stuart Chatwood es quien toma protagonismo con su bajo en "The maker", mientras suenan melodías más accesibles, más directo. Algo parecido se podría decir de "Black roses" donde las acústicas y el órgano, van creando el clima apropiado. Ritmos y percusión propiamente dichos del país que da nombre a la siguiente canción "Brazil" introducen un tema que se mueve dentro del esquema más clasico del rock progresivo, y que cuenta con un muy buen riff. "The 11th hour" es más rockero, y tiene cierto aire a lo Bowie, además me recuerdo mucho a un disco que escucho ultimamente mucho del duque blanco, a "Heroes". En "Submission" incorporan algunos elementos electrónicos, con ese sonido más pop o incluso new wave.


 Esas guitarras que suenan en "The cass corridor" son puro rock and roll, sin aditivos ni colorantes, como diría aquel. "Water's on fire" vuelve a sacar el lado más épico de la banda, de nuevo con la batería de Burrows sobresaliendo, e incluso ese toque en la voz a los U2 de mejores tiempos. Cierran con la larga "The ocean at the end", ocho minutos y pico donde dan buena muestra de la majestuosidad de la banda, cerrando de forma brillante este buen disco. Sin dudas, una gran noticia el regreso a los estudios de los canadienses, que ponen otra muestra brillante a la gran cosecha que estamos recogiendo este año alrededor del rock progresivo.

1 comentario:

Alex Palahniuk dijo...

¿Te puedes creer que estoy pasando exactamente por el mismo momento que tú? Me he escuchado el Beat, el Discipline y el Three of a Pair de King Crimson en una tarde. Lo que está claro es que se acaba el verano y toca ponerse mustio.

Escucharé a estos tíos, a ver qué tal. Y ponte con Yes, anda. xD

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