Aviso, que no se ofenda nadie, pero voy a sacar a pasear ese pequeño “talibán” que todos llevamos dentro. Será que los tiempos han cambiado, que ahora las cosas son diferentes, pero yo, que soy de esos heavys que creció entre litronas, cubatas a buen precio en aquel bareto frecuentado por viejos en el que el dueño, accedía de vez en cuando a ponerte alguna de tus cintas si no había muchos parroquianos. De esos que pensaban que eramos diferentes, que no queríamos ser como los demas, y que lo sigue pensando, porque si no, a cuento de que sigo vistiendo camisetas de mis bandas preferidas aunque no resulte muy adecuado a ojos de una mayoría moralmente establecida que ahora nos tolera como si formáramos parte del elenco de esa nostalgia a la que constantemente apelan.
Ojo, que no critico yo al tipo que gano La Voz o a Fortu por aparecer en platós de televisión alejados de la programación musical, por que cada cual uno se busca la vida lo mejor que puede o como le dejan, y los músicos tienen que vender entradas y discos, cuantas mas mejor. Pero me da la impresión, de que les toman mas a coña, fruto del calentón mediático del momento, no realmente en serio. !Que gracioso y que mono¡ ¿Pero señora, no eramos unos yonkis y unos delincuentes?, tú si, pero el que sale en la tele no, miralo, aunque le daba yo un pelado.
La verdad es que las cosas han cambiado, no sé si para bien o para mal, que más da. Ya sabéis que sigo teniendo el heavy metal muy presente, aunque mi apreciación del heavy sea muy distinta de la de muchos, yo estoy mas cercano de gente como Spiritual Beggars que de Edguy por poner un ejemplo. Realmente, mi colección de discos no difiera demasiado de la de la mayoría, pero será por que crecí con aquellas letras de Barón Rojo entre las de otros.Hoy toca escribir sobre Manowar, ¡coño como me gustan sus siete u ocho primeros discos, hasta que se perdiesen en directos y más directo y discos mediocres!.
Sin lugar a dudas mi disco favorito es "Fighting the world". Han pasado ya 25 años desde que me compré este disco en Carrefour (Pryca por entonces). No tenía ni puñetera idea de quienes eran Manowar, para que engañaros y deciros que los sigo desde su primer disco. Antes no existía Google, YouTube ni cosas de esas, solo revistas y colegas que te hablaban de bandas. Llego allí, me pongo a mirar discos, y me encuentro con unos tíos con pinta a lo Conan el Barbaro y en la contraportada, una frase decisiva para que ese día el “talego” que había conseguido reunir, fuese a manos de la cajera del hipermercado. ¡"Death to false metal"!. Cualquiera que le guste el heavy metal, si con 15 tacos no sucumbe ante tal llamada es que tiene demasiado comido el coco por cosas como Juego de Tronos.
Fue llegar a casa, enchufarlo en el “tocata” y tocar el cielo o el valhalla en este caso. Caña, melodía y una ristra de buenas canciones, de esas para cantar con el puño en alto y haciendo el signo de los cuernos. Mucha gente ridiculiza a Manowar, pero ahí estaba a las guitarras un tipo como Ross The Boss, una institución al mando de The Dictators. Eric Adams siempre me pareció un cantante de heavy metal cojonudo, con todos los meritos y clichés que ello conlleva. El tristemente desaparecido Scott Columbus era una bestia tras los parches pese a quien pese. Y Joey DeMaio siempre fue el que me caía más gordo, pero aun así un gran relaciones públicas del true metal y un competente bajista.
Es cierto que perdí parte del encanto hacia la banda cuando los vi en directo. Eran una bandcon unas canciones cojonudas pero esos continuos parones para discursos sobre la fe del metal, tanto “sign of the hammer” y el rollo de saco tía al escenario y le como los morros o mira como me tomo una birra, no sé, no me parecieron de rigor pudiendo meter algún tema mas. Soy un defensor a muerte del factor visual en escena pero no me comparéis ese rollo cutre con un Eddie, Halford con Harley incluida o Dio sacando el dragón a escena. No hay color. Pero eso sí, en cuanto a canciones, Manowar sabían como tocarte la fibra metálica de la mejor manera.
Desde la inicial "Fighting the world" con la batería de Columbus y esos coros guerreros que te invitan a involucrarte en una especie de guerra santa que Manowar pretendian iniciar, (I'm fighting for metal cause it's here to stay). "Blow your speaker" tiene un rollo mas hard rockero con video clip incluido, ideado supongo para que la banda se pudiese colar en los charts de la época, a pesar de todo su odio hacia lo que ellos llamaban posers. Sin lugar a dudas, la joya del disco para mí es la épica "Carry on", toda la grandeza de la que una banda en un estado de forma sin rival era capaz de sacar hacia fuera. Un himno en toda regla con ese estribillo que tantas veces he coreado y seguro que muchos de vosotros también (carry on my sons forever, carry on when I'm gone, carry on when the day is long, forever carry on). Sirenas de policia y cañonazos para dar paso a la potente "Violence and bloodshed", are you readyyyy.
Otra gran muestra del poderío de la banda en esos dias es "Defender". Épica, la narración de Orson Welles junto a los riffs de Ross antes de dar paso al torrente vocal de Adams, otro tema himnico de esos para cantar con los colegas, “ride like the wind, fight proud my son, you're the defender, god has sent”. Mas heavy metal de primera con "Holy wars", intro incluida llamada "Drums of doom", de nuevo con un Columbus haciendo gala de una pegada espectacular marcando los ritmos. La intro "Master of revenge" da paso a "Black wind fire and steel" que es otro ataque directo, cortante como el filo de una navaja, y de nuevo un estribillo marca de la casa y un Eric Adams desgañitandose para cerrar el album.
Fue llegar a casa, enchufarlo en el “tocata” y tocar el cielo o el valhalla en este caso. Caña, melodía y una ristra de buenas canciones, de esas para cantar con el puño en alto y haciendo el signo de los cuernos. Mucha gente ridiculiza a Manowar, pero ahí estaba a las guitarras un tipo como Ross The Boss, una institución al mando de The Dictators. Eric Adams siempre me pareció un cantante de heavy metal cojonudo, con todos los meritos y clichés que ello conlleva. El tristemente desaparecido Scott Columbus era una bestia tras los parches pese a quien pese. Y Joey DeMaio siempre fue el que me caía más gordo, pero aun así un gran relaciones públicas del true metal y un competente bajista.
Es cierto que perdí parte del encanto hacia la banda cuando los vi en directo. Eran una bandcon unas canciones cojonudas pero esos continuos parones para discursos sobre la fe del metal, tanto “sign of the hammer” y el rollo de saco tía al escenario y le como los morros o mira como me tomo una birra, no sé, no me parecieron de rigor pudiendo meter algún tema mas. Soy un defensor a muerte del factor visual en escena pero no me comparéis ese rollo cutre con un Eddie, Halford con Harley incluida o Dio sacando el dragón a escena. No hay color. Pero eso sí, en cuanto a canciones, Manowar sabían como tocarte la fibra metálica de la mejor manera.
Desde la inicial "Fighting the world" con la batería de Columbus y esos coros guerreros que te invitan a involucrarte en una especie de guerra santa que Manowar pretendian iniciar, (I'm fighting for metal cause it's here to stay). "Blow your speaker" tiene un rollo mas hard rockero con video clip incluido, ideado supongo para que la banda se pudiese colar en los charts de la época, a pesar de todo su odio hacia lo que ellos llamaban posers. Sin lugar a dudas, la joya del disco para mí es la épica "Carry on", toda la grandeza de la que una banda en un estado de forma sin rival era capaz de sacar hacia fuera. Un himno en toda regla con ese estribillo que tantas veces he coreado y seguro que muchos de vosotros también (carry on my sons forever, carry on when I'm gone, carry on when the day is long, forever carry on). Sirenas de policia y cañonazos para dar paso a la potente "Violence and bloodshed", are you readyyyy.
Otra gran muestra del poderío de la banda en esos dias es "Defender". Épica, la narración de Orson Welles junto a los riffs de Ross antes de dar paso al torrente vocal de Adams, otro tema himnico de esos para cantar con los colegas, “ride like the wind, fight proud my son, you're the defender, god has sent”. Mas heavy metal de primera con "Holy wars", intro incluida llamada "Drums of doom", de nuevo con un Columbus haciendo gala de una pegada espectacular marcando los ritmos. La intro "Master of revenge" da paso a "Black wind fire and steel" que es otro ataque directo, cortante como el filo de una navaja, y de nuevo un estribillo marca de la casa y un Eric Adams desgañitandose para cerrar el album.
1987 fue sin dudas un gran año para el hard rock y el heavy metal, y este "Fighting the world" contribuyó y de que manera a engrandecerlo. Manowar representaban una forma de entender la vida, o al menos, una forma de soñarla. Eran los reyes y tenían que extender su reinado. Sigo disfrutando cada vez que oigo estas canciones, con esa formación de lujo.. A mi me gustaban los futbolines y las pelis de terror, y ahora algunos gustan de jugar al rol, que mas da. Eso sí, en cuanto vi anoche Furia de titanes en la tele (aunque mi favorita de heroes helenos sigue siendo Jason y Los Argonautas), no pude hacer otra cosa que volver a escuchar entero este disco, y es que digan lo que digan, se sigue merendado a mucho nuevo grupo de heavy épico, vikingo o como lo quieran llamar. Carry on my sons forever.




Comentarios
Y qué decir de ese himno que es Carry On... Una canción para la Historia.
Forever Manowar!
Normalmente, después de ver a uno de tus grupos favoritos en vivo, en tu momento de máximo fanatismo hacia ellos, la cosa se engrandecde todavía más, pero con Manowar me pasó justo lo contrario. Vaya mierda de conciertos que daban (no sé si todavía hacen las mismas gilipolleces que entonces). Los ví dos veces en directo a finales de los 80 y primeros 90.La primera vez que los ví, el concierto duró hora y media, y sólo tocaron 7 temas. El resto, ya sabes, discursitos, tías, birras...
La segunda vez estuvieron encima del escenario más de dos horas, tocando sólo 9 canciones. Una puta tomadura de pelo, vamos. Eso sí, cuando atacaban las canciones aquello era el éxtasis absoluto. Me encantaría acudir a un show de estos tipos de 2 horas de duración con 15-20 canciones como es debido y sin gilipolleces, pero dejé de fiarme de esta gente, paso de ellos. Son más falsos que los posers que tanto dicen odiar. Ellos son los verdaderos posers.
Y me jode decir esto, pq, al igual que tú, considero que buena parte de su discografía es absolutamente brillante. Considero que hasta "the tiumph of the steel" su discografía es buenísima. Pero en vivo, mejor ni hacercarse. Sigo escuchando los discos que van sacando, y bueno, suenan como siempre. Tienen buenos momentos, pero nada más. Pese a todo lo dicho aquí arriba, les tengo muchísimo cariño. Hoy en dia tienen para mí más relación con Spinal Tap que con otra cosa, pero con 15 años, eran para mí the kings of metal, sin duda
LuisF