sábado, 27 de diciembre de 2025

Malditos Ipods, you make me rock…hard


Obstinado en mi empeño de que no se nos escape 2024 de las manos y que lamente no haber ocupado su espacio con discos que de una manera u otra me han trasladado emociones sensaciones, como un mensaje en una botella que navega sin rumbo fijo en la inmensidad de los océanos de la información con la esperanza de que de vez en cuando, alguien la descorche para observar su interior. Malditos Ipods que me ayudan a rockear, de manera potente…

Perfect Plan -“Heart of a lion” (2025)

Cuarto disco de estos suecos que se convirtieron en una auténtica obsesión para mí con su canción “Bad city woman” perteneciente a “All rise” el debut de Perfect Plan allá por 2018. Desde entonces su vocalista Ken Hilli se convirtió en uno de mis vocalistas preferidos de estos últimos tiempos y tanto él como la banda, no defraudan con este corazón de un león. Adoradores impertérritos de los artistas más clásicos del A.O.R. de los ochenta que se movía con naturalidad en los espacios propios del hard rock, es decir, gente como Survivor, Giant o Tempest y el hard melódico de músculo domesticado pero presente como Steelheart, nos presentan en pleno siglo XXI un disco que eleva a la maxima potencia los dictados del hard rock melódico. Aquí todo está en su sitio y de que manera, guitarras, la fabulosa voz de Hilli, estribillos de recuerdos memorables, estrofas impregnadas de elegancia… un trabajo fantástico que no debemos empeñarnos en comparar con épocas pasadas sino comprender su reminiscencia de joya del hard rock melódico/A.O.R. actual.

Streetlight - Night vision (2025)

Seguimos en Suecia y con otro disco magnífico. Streetlight ponen en circulación su segundo trabajo, una lección maestra de A.O.R. con todas sus consecuencias. Teclados infinitos, voces melódicas, guitarras metrallas, estribillos inmensos, elegancia a raudales, nada fuera de sitio, todo en el preciso instante, en el momento correcto. No voy a perderme en enunciar influencias porque sí, están todas aquellas que están recorriendo tu cabeza, se materializan de una manera más o menos obvias, según la canción, depende del momento. “Night vision” supera con creces su debut y además mete su nombre por derecho propio en las ligas mayores de un género al que la opacidad del reconocimiento masivo parece haberle sentado de maravilla escuchando los discos que salen año tras año. Streetlight son un viaje al sueño americano de los ochenta sin dejar de lado ese toque personal del A.O.R. escandinavo.

Captain Black Beard “Chasing danger” (2025)

Este Capitán Barba Negra no comanda buques ni luces banderas con tibias y calaveras sino que lo suyo son riffs entrecruzados con teclados y fabulosas melodías. Nuevo vocalista a bordo que encaja perfectamente en los planteamientos de Captain Black Beard porque además posee una estructuras más hard rockeras que aportan un granito más de inflexión al sonido más melódico en el que los suecos -sí, otro grupo más procedente de Suecia, ¡qué coño tendrán por esos lares!- proclive a profundizar en el A.O.R. aunque nunca dejen de mostrar su faceta propia en la que han hueco al hard rock milimetrado el sonido de la guitarra para que asome lo suficiente pero sin destacar por encima de los teclados. Sin lugar a dudas este “Chasing danger” es un magnífico trabajo en un año en el que las legiones del hard rock melódico nos podemos dar más que satisfechos con lo que las bandas están ofreciendo.

Heaven’s Reign - Northern lights (2025)

Abandonamos Suecia después de que el frío del norte nos dejase tres fabulosos discos dignos del top 10 de este años en la vertiente para desembocar más allá del Canal de la Mancha con los británicos Heaven’s Reign y su debut discográfico “Northern lights” que apuestan por añadir más músculo a sus composiciones que los anteriores pritapero sin abandonar terrenos melódicos. Heaven’s Reign dan mucha importancia al sonido de guitarras, siempre constante en contraposición a las melodías vocales. “Northern lights” bebe de los Dokken menos duros e incluso en canciones como la que dan nombre al disco viajan hacia los terrenos de los Bon Jovi de bien avanzados los 90, Gun o incluso esas ciertas tonalidades alejadas de las caracteristicas del género que a veces encontramos en unos maestros del A.O.R./Melodic Rock como Harem Scarem. Un disco que no llega al nivel de los tres anteriores pero que deja sensaciones fantásticas.


Harem Scarem “Chasing Euphoria” (2025)

Y ya que hemos nombrado a los dioses canadienses de AOR, que menos que terminar con su última obra, “Chasing Euphoria” en la que desde el mismo momento que comienza a sonar la canción que abre y da nombre al disco sabes que vuelves a tener algo especial entre manos. Y es que en cuanto comienza a inundar la habitación la voz de Harry Hess o la fabulosa guitarra de Pete Lesperance y sus inconfundibles arrebatos de rock tan poderoso como melódico no hay quien se resista. No, no me confundo cuando hablo de sonido poderoso -escucha “Slow burn”-, porque siempre está presente en los contínuos oleajes de melodías que la banda forma y transforma de manera natural. Harem Scarem son capaces de poner a tus pies la esencia del rock de hechuras más clásicas -“Gotta keep your head up”-,  hacerte estremecerte con un intenso medio tiempo -“World on fire”y su reconocible estribillo que me transporta a esa gema llamada “Warming a frozen rose”-, marcarse un musculoso hard rock -“A falling knife”- o inundarlo todo de unas melodías vocales que no son de este mundo -“Understand it all”. Otra joya de estos tipos.


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