Reseñas Express: Under the sign of the black mark (Winterfylleth/Yoth Iría/Nazghor)


Si, el Black Metal está cobrando cada vez más protagonismo dentro del eclecticismo declarado de este blog, porque desde hace mucho, los sonidos oscuros en su variadas vertientes que se expandieron desde un género que en su raíz parecía abocado a la cerrazón más absoluta y que sin embargo se ha convertido en vanguardia. Desde una oscuridad sonora más como dogma que como estructura, el Black Metal abarca una interminable diversificación cuyos límites los marcan la capacidad de los músicos, que no han dudado en fusionar influencias ajenas casándolas como un concienzudo bricoleaur, afanando el término a Claude Levi-Strauss. 

Winterfylleth - The unyielding season (2026)

Los británicos Winterfylleth pertenecen a la facción que representa las estructuras más reconocibles del Black Metal, concretamente en su vertiente sinfónica, participes del “núcleo duro” en mi opinión, tan necesario como la que aboga por dejarse llevar -o atraer quizás- otras estepas sonoras, y que hacen tan interesante el género por esa constante dicotomía interna. Winterfyllet no desfallecen en su empeño y nos presentan un trabajo de claro ambiente épico en el que el rol de los teclados cobra protagonismo y el poderoso sonido pesado que crean las guitarras añade esa fuerza primigenia que prescinde de la velocidad para extraer grandes dosis de potencia en esa telaraña que teje y te atrapa. Canciones como la que da nombre al disco o la fantástica “A hollow existence” son probablemente el punto álgido de un disco que deja grandísimas sensaciones. Winterfylleth crean, construyen incontables capas que fortalecen y enriquecen el sonido de este “The unyielding season”, que no alcanza la nota más alta por una canción como la “limpia” instrumental “Unspoken elegy”, que comienza denotando bellos pasajes pero que se acaba diluyendo y cansando, un pequeño parche que no minimiza un gran triunfo de los británicos. Nota:8/10.

Yoth Iria- “Gone with the devil” (2026)

Y del Reino Unido hasta Grecia, cuna de una de las escenas más aclamadas del Black Metal por buena parte de los seguidores del Metal entre los que me incluyo. La simiente de Rotting Christ es innegable, no en vano en la creación de Yoth Iria estaban envueltos dos ex de la banda, Jim Mutilator y The Magus -este aya fuera de Yoth Iria desde hace bastante- e incluso el concepto de a Yoth Iria remite a Rotting Christ. La fuerte presencia del Heavy Metal en la raíz del Black Metal heleno es marca característica de este, por supuesto es parte del bagaje sonoro de Yoth Iria. Desde que el disco comienza con “Dare to Rebel”, sus ecos folk, sonoridades más limpias y la importancia de las voces y esos solos melódicos comprenden que los griegos están decididos a dar un paso más hacia delante. Y es que la inclusión de melodías en las guitarras no es ninguna casualidad así como la importancia de los teclados y las voces limpias para crear atmósferas épicas, como claro ejemplo, “Woven spells of a demon” o los toques étnicos de “The blind of Antichrist” y su ambientación coral  o “Give’em my beautiful hell” . Pero también tenemos descensos a la oscuridad abisal como en “I, Totem” para no perder presencia dentro de la esfera del Black Metal es su vertiente melódica o gótica con “3AM”, mostrando la diversidad bien comprende y mejor ejecutada de este fantástico “Gone withe the devil”. Nota: 8/10.

Nazghor- “A world ablaze” (2026)

Ahora seguimos el laberíntico camino del lado más oscuro del Metal hacia Suecia en búsqueda de los términos más tradiciona del género con este feroz “A world ablaze” de Nazghor, centrado en la crudeza instantánea del caos sonoro que proponen unas guitarras que construyen un impenetrable muro reforzado por las líneas vocales. Nazghor son dignos representantes del Black Metal sueco, lúgubre, con ese poso de oscuridad creado a partir de unos riffs que crean atmósferas que se pueden atravesar con el filo de una navaja. Los breves momentos melódicos van encaminados a crear inquietud, a la tensa calma del paso del cortejo fúnebre. Ciertamente reconforta -¿reconfortante y Black Metal en un mismo espacio?- escuchar canciones como “Baptized in blood” y reconocer que los viejos rescoldos del Black Metal siguen ardiendo de manera fehaciente, una canción que recoge todo el sentido de la “tradición” que Nazghor conservan y custodian junto a las pequeñas concesiones al Black Metal sinfónico que a sí mismos se permiten. Nota: 8/10


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