Hablar de Jero Ramiro es sin duda hacerlo de uno de los protagonistas del la historia del Heavy Metal de este país, desde los míticos Santa hasta llegar a Saratoga y su paso por Ñu sin olvidar a Santelmo. Hace unos meses Jero anunciaba su marcha de Saratoga, con quienes llevaba vinculado desde 1992, excepto el periodo comprendido entre 2006 y 2014 en el que es sustituido por Tony Hernando mientras Jero prueba suerte con Santelmo. De nuevo con Jero fuera de Saratoga, y estos con disco en la calle con la guitarra de Charlie Parra del Riego, llega la hora de afrontar esta nueva etapa en la que forma banda bajo su nombre con Isaac Palón (Viga) a la voz, Javi Canseco (Asfaltika, Bajopresión) al bajo y Rodrigo de Lucas (Evil Impulse, We All Fall) completando la formación a la batería, quienes entregan “La cuna del mal”, un trabajo de poderoso y directo Heavy Metal.
Jero Ramiro en “La cuna del mal” apuesta por un sonido duro, fuerte, con gran presencia de su guitarra y la baza del registro vocal de Isaac que rápidamente invalida cualquier tipo de comparación con anteriores historias. Y es que vuelvo a incidir en la fiereza que desprende el disco, con unos constantes riffs y solos repletos de combustible todo ello reforzado por una batería que no da opción al respiro como es el caso de la canción que cierra el disco, “En el corazón del fuego”, donde lleva al límite las fronteras del Heavy Metal o en esa intro al tema título que además abre el disco, donde la banda se lanza a degüello aunque no olvide introducir fases melódicas en la estrofa. Antes decía que la guitarra de Jero y su protagonismo -sin absurdos excesos- es parte fundamental del disco, y muestra su versatilidad en canciones como “Cautivos del odio” que por momentos roza el Thrash Metal, “Joker” en la que vira hacia un sonido más propio del Metal Neoclásico.
“La próxima en caer”, al igual que “Fiebre”, son dos canciones que pertenecen a la época en que Saratoga editase “Agotaras” pero que Jero no solo ha recuperado sino que además les ha dado una vuelta para que suenen acordes a lo que él junto a su actual banda propone en este preciso instante. Más melódico resulta “Eclipse” que además muestra de nuevo la variedad de recursos de Jero y la capacidad de Isaac para adaptarse con facilidad a distintos registros. Tras ese interludio instrumental llamado “1777”, viene la anteriormente mencionada “Fiebre” que da paso a la fantástica “Lágrimas de luz”, cuyo inicio se encuadra en esos medios tiempos de los que gustaban a RJ Dio y Blackmore para posteriormente arrancar con fuerza en el estribillo. “Ahora soy Dios” es posible la canción que más puentes tiende con Saratoga además obviamente de las dos rescatadas de la demo de “Agotaras”. “En el corazón del fuego” cierra el disco, pero posteriormente nos encontramos con un bonus track, “Junio del 44” de Santelmo que Jero como hace con las dos canciones de Saratoga adapta a estos nuevos tiempos que corren en este capítulo de su historia. Un fantástico disco de Heavy Metal con todos los elementos necesarios para disfrutarlo.

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