Antes de nada, tengo que reconocer que no voy a ser nada objetivo. Llevaba desde los 90 esperando la oportunidad de ver a Quireboys en directo. Hubo otras oportunidades anteriores pero siempre sucedió algo que dio al traste con mi deseo. Esta vez sí que sí, nada podía impedir que disfrutase de Spike y los suyos. Recalcó una vez más que no puedo ser objetivo, Quireboys es una de esas bandas que me marcó. Su debut, compré “A little bit of what you fancy" cuando salió y me abrió el camino hacia una retrospección en mi relación con el rock. El devenir de la época los incluyó en el mismo saco que las bandas de hard que arrasaban aquellos días, aunque la música de Quireboys casase hard setentero o incluso de final de los sesenta, olor indiscutible a un british rock que parecía haber quedado relegado al olvido en esos tiempos. Además, recuerdo que alguien me comentó, "hey ese tipo canta como Rod Stewart". ¿Cómo el hortera ese? pensé, iluso de mi, pero cuando me hice con sus discos antiguos y el material con los Faces terminó conviertiendose el bueno de Rod en una de mis rock stars preferidas, otra que le debo a Spike y sus chicos, pero vayamos al grano.
Era una noche dificil, un martes y jugaban Barca y Madrid la vuelta de semifinales de Champions, así que el temor a encontrar una sala vacía rondaba en el ambiente, pero no, la gente respondió, y aunque no hubo un lleno a reventar en Supersonic, si se pudo contar con muy buena asistencia para este por mí tan esperado concierto de una de las bandas sonoras de mi vida, que se presentaba ante nuestros ojos, gracias al gran trabajo de los dos Juan y su Retorno a la escena del crimen.
Pasada las 23.30 y por los altavoces sonaba el "Hoochie coochie man". Se iban incorporando los ingleses al escenario, fundiendose con el tema e interpretandolo a la perfección.¡Qué mejor manera de comenzar la noche!. La salida de Spike provocó un aullido colectivo que dejaba claro que todos los presentes estaban allí dispuestos a rendir pleitesía a Quireboys.
Es increible ver el gran nivel que mantiene la banda en escena -a fin de cuenta son perros viejos-, pero siguen dando el 101% sobre el escenario. Spike no paro de bailar todo el concierto, captando la atención continuamente de los presentes. El aspecto visual y mediático recae sobre él mientras el aspecto musical se materializa en las manos de Guy Griffin, que con su guitarra tiene asumido el papel de segundo de a bordo. Suenan compactos, a pesar de que la voz de Spike suena un poco tapada en el muro de sonido que Quireboys desatan pero da igual porque la fiesta es completa y ellos lo saben.
Al otro lado Paul Guerin es todo un seguro, y su aportación a la banda es básica. En todo momento apoyado por el buen trabajo de Damon Williams y Phil Martini, y por supuesto los teclados de Keith Weir, que le dan ese toque de clase y ese olor a rock and roll que hace a los Quireboys inconfundibles.
Van sonando "C'mon", "There she goes again" -primer momento fuerte del show, indiscutible que el primer disco de la banda es el que más cala entre la gente-. Spike sigue derrochando facultades, según el vocalista, todos sus temas hablan sobre beber, mientras nos lo cuenta copa en mano. Sigue fluyendo el rock and roll, y el mensaje llega claro y nitido a la parroquia, "Roses & rings", "Dirty town", "Ode to you", "Lorraine, Lorraine", "Searchin", "Finer Stuff"........... Spike habla sobre el Newcastle, sobre la bebida, tiene un momento muy emotivo con un sincero recuerdo al tristemente fallecido Gary Moore, del que comenta que ahora estará en el cielo tomando una copa con su padre, emoción, ritmo, riffs, calor…a fin de cuentas “This is rock and roll", y ya nadie puede parar, es imposible que no se te muevan los pies, la cabeza o lo que haga falta.
Lo mejor esta por llegar, Quireboys han reservado para la parte final del show todo un arsenal centrado en su primer album, lo que conduce a la gente directa al extasis. "Hey you" termina de destrozarnos las gargantas, a lo que ayuda la insistencia de Spike de hacernos cantar. La banda disfruta, se nota en sus caras, nosotros también y se nota en los gestos y las sonrisas.
Uno de mis temas favoritos de la banda es "Whiping boy", una cancion con un feeling muy especial y que en directo suena arrollador y cálido, todos coreando las estrofas y el estribillo. Spike nos habla del oeste para presentar a una vieja conocida, "Sweet Mary Ann", delirio, la Supersonic se cae abajo. ¿A alguien le importa quien ha pasado a la final de champions?. ¿Que hora es? pregunta Spike insistente, no hace falta mirar el reloj para saber que son las siete en punto y ya no hay quien pare.
En plena ebullición, la banda cumple el rito de abandonar el escenario para volver apenas unos minutos después mientras los nervios están a flor de piel. Hacemos cuentas, falta "I don't love you anymore", que nos pone a todos en sintonía con la banda, nadie puede ni quiere dejar de cantar, nadie puede dejar de bailar, y Spike pone todo el sentimiento posible en la interpretación de este viejo himno. Esto se acaba amigos, no queremos que llegue al final pero es inevitable, y el broche de oro lo pone "Sex party". Dentro de unas horas volveremos al curro, a la rutina, pero en nuestros oídos seguiremos escuchando que esto es rock and roll. Al principio avisé, insistí en que no sería objetivo, pero he de serlo, anoche vivimos la magia y la esencia del rock. Llenad vuestras copas y brindemos por mil noches como estas.
Comentarios
Y el sonido que tal ?
que llevaban Marshall?
SALUDOS
un abrazo
Tuvo que ser una gran fiesta y ver como se cumple uno de tus sueños poniendo la sala patas arriba, lo más.
Saludos bro'!
Spike y sus chicos son una apuesta segura y el rock'n'roll siempre es una fiesta con ellos.
Me alegro que al fin pudiste verles y disfrutar como un bellaco.
Saludos.
Saludos
Me alegro de que lo pasaras bien colega!!
Saludos!!
Me alegro de que Quireboys sigan en estado de gracia. Pena perderlos esta vezz.
Salud.
Me alegro por ello.
Un saludo!
Pero me hubiera dado igual si no llego a saludarlos personalmente, el concierto fue arrollador y eso es lo minimo que una banda deberia ofrecer y Quireboys lo hacen con creces.
Un abrazo.
Saludos!