Crónica del Use Your Noise Underground Fest La Bodega Skate (Jerez de la Frontera) 26/09/26


Primero y antes que nada quiero mostrar mi agradecimiento a la organización de Use Your Noise Underground Fest, porque, desastre que soy, se me pasó el plazo un par de horas para adquirir las entradas anticipadas y sin embargo tuvieron la deferencia de guardarme las dos entradas. Muchas gracias. Es necesario destacar y señalar el esfuerzo desde diferentes frentes dentro de la escena gaditana -las instituciones es otro cantar- para revitalizar y apuntalar la música en directo. En Jerez de la Frontera (Cádiz) nacía una nueva propuesta dirigida hacia el Punk y el Hardcore que para esta primera edición a celebrar en La Bodega Skate, con acierto y la intención de atraer a distinto público, explotaba las conexiones del Punk y el HC con el pop y el Metal. A las 18 horas se abrían las puertas de La Bodega Skate, una sala que entre sus instalaciones cuenta con una fantástica terraza, concurrida entre banda y banda para combatir un calor que aún en otoño se niega a abandonar la zona.

Desgraciadamente, razones circunstanciales me impidieron llegar a la  actuación de Weirdsnack, banda local muy joven que estructura su sonido en los parámetros propios del Nu Metal y a la que tenia realmente ganas de comprobar su evolución en vivo porque su e.p. homónimo lanzado el pasado año me dejó muy buenas sensaciones ya que atesora cosas muy interesantes dentro de su propuesta. Habrá que estar atento a la próxima ocasión que Weirdsnack toquen en directo.


La siguiente banda en tomar el escenario del Use Your Noise Underground Fest eran los sevillanos Roaming in my head, que también lanzaban disco el año pasado titulado “Desde Fuera”. Roaming in my head explotan las aristas más pop del Punk, incidiendo en la fórmula de canciones melódicas con velocidad comedida y distorsión equilibrada. A pesar de su juventud, los sevillanos mostraron tablas sobre el escenario desplegando su espíritu juvenil que condensan en las canciones, quizás el estilo más “accesible” del Punk -o el más ácido del pop- capaz de llegar al gran público como ya hicieran en su día Pignoise, aunque el apoyo mediático de estos fuese totalmente distinto al del que disfruta la escena generalmente. Roaming in my head realizaron un concierto correcto en el que no se permitieron a sí mismos que el ritmo bajase ni un instante.


Tras el necesario refrigerio, llegaba el turno de Kadikaze, banda caballo entre Chiclana de la Fra. y Sevilla dispuestos a convertir La Bodega Skate en zona bruta. Kadikaze no hacen prisioneros, su propuesta se entronca en el Metal más áspero con letras como certeras puñaladas al que añaden elementos Hardcore y refuerzan la intensidad de sus canciones con scratching. Las comparaciones son odiosas y generalmente superfluas pero ayudan a hacerte una idea de por donde van los tiros y para definir a Kadikaze imaginate a Narco comandados por Jorge Ilegal con los arrebatos metaleros de Koma. Con ese cóctel explosivo, Kadikaze tomaron la tarde/noche y construyeron un inamovible muro de sonido que era contestado -y disfrutado- desde el público, que conectó rápidamente con la propuesta de la banda, que se mostró cohesionada, comandada por los riffs secos y duros de Javi y por supuesto ese ataque continuo que emerge de la garganta de su vocalista y que añade frecuentes dosis de personalidad propia al sonido de la banda. Gran concierto de Kadikaze que se posicionan fuerte entre ese Metal áspero andaluz de bandas míticas como Brutal Thin, Narco u Hora Zulú.


De momento estábamos disfrutando de una tarde/noche variada en cuanto a sonidos. Los siguientes en tomar el escenario eran los jerezanos Good Things dispuestos a dar la réplica con su HC melódico al enorme sabor de boca dejado por Kadikaze. Good Things salieron a por todas desde el primer instante a base de canciones construidas sobre la combinación de velocidad y melodía, mostrando contundencia y provocando algún que otro circle pit entre el público. Good Things repasaron los temas que componen su e.p. “Small victories” (2025), y se notó que la banda jugaba en casa, logrando complicidad -ganada por mérito propio- con las primeras filas. Good Things explotan con destreza los ritmos rápidos que sustentados por su base rítmica desfilan al compás marcado desde la guitarra y que son refrendados por la gran labor de su vocalista que resume en sí mismo toda esa -sobre-dosis de actitud imprescindible dentro de un movimiento musical tan energético como el Hardcore y además Good Things son perfectamente capaces de conseguir aplicar a sus canciones ese tono hímnico que el HC en su faceta melódica Bad Religión estableciesen como parte fundamental del género. ¡Un gran descubrimiento Good Things!.


Llegaba el turno del fin de fiesta de la mano de Lucky Losers Club. Después de las fantásticas descargas de Kadikaze y Good Things que habían demostrado la fortaleza y el músculo del que puede presumir la escena -ahora toca que seamos el público los que pongamos de nuestra parte- saltaban al escenario unos clásicos ya de los escenarios gaditanos. Lucky Losers Club se han cimentado un nombre a base de conciertos y se han establecido como una banda más que solvente sobre las tablas. Tocaba cerrar de manera festiva y que mejor forma que un repaso por los clásicos del Punk en sus diversas acepciones. Encararon con soltura canciones de Ramones, Green Day, The Clash, The Offspring, Sex Pistols… que conseguian el efecto deseado con la dificultad añadida para su vocalista de tener que afrontar distintos registros pero que afrontó con destreza aprobando con nota alta. Punto final a una velada que ojalá sea la primera de muchas.

Comentarios