Stryper - Against the law (1990)


A los norteamericanos Stryper les llegó su gran momento con "In God we trust". Cierto es que ya llevaban mucho tiempo en el mapa de los fans del Hard Rock y el Heavy Metal, tanto por sus canciones como por sus peculiaridades, es decir su cristianismo militante que se reflejaba en sus letras -y en su actitud en la vida- y por supuesto por su indumentaria amarilla y negra que les identificaba. Aunque canciones como "Calling on you", "To hell with the devil" o "Soldiers Under Command", como ya nombre al principio, formaban parte del imaginario del personal, y que dos años antes, en 1986, "To hell with the devil" fue disco en platino, sería en 1988 cuando la banda de los hermanos Sweet subió al Olimpo -¿al paraíso en este caso concreto?- del Hard Rock de masas, porque llegó el momento de dar ese paso adelante que toda banda debatía en su seno -o en el despacho de su compañía de discos- de preparar un disco con los singles perfectos para dar un paso más allá de un público mayoritariamente rockero e instalarse en los hogares de aquellos que se dejaban llevar por lo que dictaban las olas, y sin lugar a dudas "In God we trust" fue ese disco.

Un disco que tuvo al comienzo una respuesta dubitativa, porque levanto cierto resquemor entre aquellos que estábamos acostumbrados a una banda que a pesar de tener interiorizado el concepto del hard rock melódico dentro de sus canciones desde el comienzo, nunca habían dejado de lado su faceta más aguerrida que ahora quedaba un poco por debajo para que fuesen las corrientes continuas de melodías y la voz de Michael Sweet los grandes protagonistas de un disco que pretendía basar su peso -comercial al menos- en dos baladas concebidas para sonar insistentemente en las radios y la MTV. Al final el disco vendió lo que tenía que vender y con el tiempo, de una manera u otra, más tarde o más temprano, la gran mayoría le hemos acabado reconociendo su valor, yo incluido que me terminó costando pero finalmente, ahí descansa el vinilo entre sus semejantes.

Era 1990 y llegaba el momento de la continuación de Stryper, el intento de mantener su status aunque ya se comenzaban a vaticinar vientos de cambio dentro del rock, o más bien, de aquel que disfrutaba de la atención de la maquinaria mediática. Y mientras tanto, la vida seguía, no olvidemos que 1990 nos sirvió en bandejas discos como el debut de Damn Yankees, "Heartbreak Station" de Cinderella, "Backstreet symphony" de Thunder, "Stick it to ya" de Slaughter, "Cherry Pie" de Warrant, "In the heart of the Young"de Winger... es decir, que aún el hard rock seguía disfrutando de éxito masivo en todos los aspectos. Así que Stryper se presentaban en público con su nuevo disco, "Against the law" un 21 de agosto de 1990 y ya desde el principio, la portada, que al menos a mi me parecía bastante alejada del concepto de Stryper respecto a portadas hasta ahora y en el que además abandonaban su imagen para adoptar una más casual.

Y no fue esa la primera sorpresa, porque más de uno se echó las manos a la cabeza en el momento en que comenzó a sonar la canción que daba nombre al disco, con guitarras más crudas, potentes, y un estilo más cercano al rock duro de connotaciones clásicas, con más preocupación por el músculo que las melodías edulcoradas. “Against the law” desterraba la producción excesivamente limpia de su antecesor y además renunciaba a concebir la potencialidad radiofónica de las  canciones en beneficio de un sonido más clásico y contundente, sin abandonar al 100% su identidad pero si cortaba de raíz con “IGWT” sin que ello significara ni mucho menos un regreso a sus inicios y ese poso de Heavy Metal que siempre estaba condensado en su discografía. Recuerdo la mala acogida a este disco por gente muy cercana a mi en aquella época, la desilusión por la falta de baladas milimetradas y eso que en el disco nos encontramos con “Lady”, power ballad que entronca con la tradición de Stryper, o al menos con la de años posteriores. Incluso encontramos en el disco una cover de Earth, Wind & Fire que pone ese punto al disco que seguramente terminó de despistar a más de uno.

Quizás leyéndome haya quien no haya escuchado “Against the law” y se esté haciendo la idea de que el disco significó una ruptura total con la vida anterior de Stryper y tampoco es eso, las diferencias se perciben claramente pero en las canciones -en unas más que otras- consigues adivinar aa esos Stryper de los que tanto habíamos disfrutado años antes. Al final “Against the law” ha quedado en un lugar anecdótico dentro de la discografía de Stryper siendo incluso dado de lado por la propia banda y aunque puestos a elegir, prefiero el cambio de Stryper a estructuras más heavys de sus últimos tiempos -“When we were kings” me parece un gran disco y di muestra de ello- disfruto bastante este “Against the law” y ahora que le he pegado un par de escuchas seguidas para escribir este artículo confrontando así sensaciones actuales y pasadas, no sale ni mucho menos mal parado.

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