Este viaje comienza con "Lady Bird", inspirado en una fabula serbia. El poder del riff de Lupianez contrasta con la calma tensa que imprime John Serrano a las partes vocales consiguiendo una atmósfera envolvente que se arremolina en ese envolvente estribillo. La instrumental "The Dragon", inspirada en el cuento polaco El Dragón de Wawel presenta a las claras y de forma unánime el enorme potencial a la hora de componer de Raul Lupianez, esa guitarra omnipresente cuyo riff actua como guía del desfiladero que encabeza la expedición junto a un más que inspirado solo pero que no deja atrás unos fantásticos teclados que van añadiendo calor y color a la demostración de virtuosismo del guitarrista.
El final llega con "The loneliness" comandada por esa guitarra acústica, los sugerentes teclados de José Vicente Aldeguer y de nuevo la voz de John Serrano como trovador que dota a la canción de una aparente fragilidad gracias a la melodía de voz imprimiendo un dramatismo que atrapa durante los siete minutos y pico de duración. Son tan solo tres canciones que crean la necesidad de que fuesen muchas más las que siguiesen contándonos historias del viejo bosque.

Comentarios